Cristianos con mentalidad laica
29-Septiembre-2008 Pope Godoy- Nos ha llegado este artículo a través de uno de los responsables de Comunidades Cristianas de Andalucía con esta nota: “Te adjunto un artículo de nuestro amigo Pope. . El pecado es la dimensión religiosa de la injusticia. Y la injusticia siempre la cometemos con otro, nunca con Dios. Sin embargo el pecado como ofensa a Dios es el gozne alrededor del cual gira en la religión: Dios, Jesús, la Iglesia, los sacramentos, la liturgia, la mariología, la teología, la moral, la escatología, la pastoral…
Preocupa sobre todo definir lo qué es pecado, (siempre realizado por unas personas desde el poder y con podere ssagrado), sentirnos pecadores, pedir perdón, aplacar y satisfacer a Dios por los pecados cometidos, agradecer a Jesús todo lo que hizo por nuestros pecados y ver Dios siempre dispuesto a perdonar nuestros pecados con la única condición que se lo confesemos a un cura.
Tenemos que recuperar la memoria subversiva de Jesús de Nazaret. Por ello creo que tendríamos que eliminar de nuestro léxico la palabra pecado y en su lugar hablar de injusticia, mentira, abusos, canalladas… Lucha por los derechos humanos, por una sociedad alternativa en la que todos luchemos de verdad por quitar sufrimientos y hacer un mundo donde se todos podamos vivir mejor. Organizar nuestra vida más que en función del pecado que ofende a Dios, en una atención a las necesidades y la felicidad de los que viven a nuestro alrededor.
Quitar el término pecado de nuestra vida, nos ayudaría a cambiar radicalmente nuestra visión de Dios, de Jesús de Nazaret y nuestro modo de situarnos en la Iglesia. No quitaría nada a nuestro quehacer como cristianos y nos ayudaría a trabajar, con un lenguaje común, codo con codo, con todos los que desde otras cosmovisiones caminamos en el mismo carro
Manolo González.
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Cristianos con mentalidad laica.
Pope Godoy
ALLÁ por los años sesenta del siglo pasado, los misioneros populares clamaban desde los púlpitos: ¡Se está perdiendo el sentido del pecado!
Analizando aquella denuncia con la perspectiva actual, podemos decir que aquel tímido proceso evolutivo era quizá el primer brote esperanzador de una sociedad laica desde el dinamismo imparable de su propia raíz telúrica.
Sin embargo, ese mismo proceso, analizado desde una perspectiva confesional, se percibía como una perversión suprema.
Ni que decir tiene que existen muchas personas creyentes que tienen mentalidad laica. Y no es una contradicción. Al contrario, significa sacar nuevas y más profundas consecuencias de su propia fe religiosa. Me refiero específicamente a la fe cristiana, porque es mayoritaria en nuestras sociedad y porque es la que plantea más conflictos institucionales, por llamarlos de algún modo, a la hora de tomar asiento en una sociedad laica.
Está muy claro. Una sociedad laica no debe tener sentido del pecado. El concepto de pecado se sitúa fuera de esa cosmovisión plural de la vida y de las personas, de las culturas y sensibilidades que integran una sociedad laica. Pero es importante subrayar que existe un punto clave de encuentro. La tradición judeo-cristiana contiene una poderosa veta ininterrumpida donde la religión se concreta en practicar la justicia, atender al huérfano y a la viuda, al extranjero y al inmigrante…
Los sectores más necesitados de aquella sociedad. Y el Nuevo Testamento, en la primera carta de Juan, formula con toda claridad: “Toda injusticia es pecado”. El pecado es la dimensión religiosa de la injusticia, en cuanto se opone al proyecto de Dios sobre la fraternidad y la felicidad de todos los seres humanos, tal como lo formuló Jesús de Nazaret.
En lugar del sentido del pecado, cualquier sociedad con un mínimo proyecto de dimensión humana debe tener un agudo sentido de la injusticia. Esa es su esperanza de futuro: que la percepción de la injusticia se haga más firme y más generalizada. Y que los mecanismos de reacción frente a la injusticia sean más ágiles y más eficaces. Nuestra rebelión individual y colectiva frente a la injusticia del hambre en el mundo, nuestra protesta activa frente a la exclusión social, nuestra denuncia, por ejemplo, de la Directiva Europea de la Vergüenza contra la población inmigrante… todo este tipo de actuaciones son un indicador encomiable de salud social. Y actúan como revulsivo incómodo ante los poderes públicos.
En cambio, la pasividad, el silencio evasivo y esa complicidad más o menos diluida en que nos encontramos inmersas las sociedades opulentas, porque trincamos la mejor parte, son los mejores aliados para que se consolide la injusticia como estructura social permanente. El reto, por tanto, es de los poderes públicos, de los colectivos políticos y sociales y de cada persona en su específica responsabilidad individual. De modo que una persona creyente y laica a la vez se encuentra perfectamente cómoda en una sociedad laica.
Hay más cambios de lenguaje que no acaban de encajar en mentalidades religiosas tradicionales. Por ejemplo, no tiene sentido hablar de mandamientos de la ley de Dios en una sociedad laica porque los mandamientos divinos son pautas para la convivencia humana que se enmarcan en motivaciones religiosas. Pero el fondo común de convergencia son los derechos humanos como la fórmula más justa, armoniosa y placentera de convivencia. Y la que debería ser puesta eficazmente en práctica por todas las leyes de todos los países. Este reto común es un nuevo espacio de convergencia para todas las sensibilidades religiosas, políticas, filosóficas o sociales donde podemos encontrarnos todos los seres humanos.
Un último ejemplo. Jesús de Nazaret hablaba con mucha frecuencia sobre el reino-reinado de Dios. Esta formulación pertenece a la cultura judía de aquella época, pero se aleja mucho de nuestra comprensión actual. El nacional-catolicismo encontró un poderoso baluarte político-religioso en el Reinado Social del Sagrado Corazón y en aquellos pomposos actos donde se consagraba España al Sagrado Corazón. Por fortuna, tenemos un lenguaje laico que formula en términos comprensibles y aceptables para infinidad de personas aquella utopía que Jesús fue desgranando con su vida, pero que no es exclusiva del cristianismo ni del propio Jesús: ¡la sociedad alternativa! ¡Otro mundo es posible!.
Infinidad de personas creyentes nos sentimos cómodas y entusiasmadas en una sociedad laica. Con nuestras específicas motivaciones religiosas podemos trabajar codo a codo con otra mucha gente en favor de la justicia y de la solidaridad.
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18-Enero-2010
Jesús no quiso fundar una nueva religión, sino que quiso renovar la suya. Ël reconoció a las autoridades religiosas, incluso pagó el tributo al Templo, pero….no dudo en cuestionar los pecados de los líderes religiosos, y no dudó tampoco en reconocer como válida la fe de un soldado romano y de una mujer samaritana.
En una verdadera sociedad plural no está la dimensiòn religiosa ausente, sino integrada, lo confesional es parte indiscutible de la sociedad y la cultura. El ateo, tiene su forma de pensar y está también dentro. No sirve excluir, y no creo que los cristianos debamos renunciar a un lenguaje religioso. Las estructuras religiosas son necesarias, pero no deberían ser planteadas como hoy se plantean en la Iglesia oficial como estructuras de poder inamovibles, el poder es necesario pero no puede ni debe ser algo fijista y represor, sino una estructura que potencie el crecimiento y la realización de las personas.
Yo entiendo pecado si, como injusticia, pero no sólo como eso. No se agota únicamente en el ámbito político y social aunque lo abarca. También pecado es la negación de uno mismo, el negarse a crecer y desarrollar en libertad las dimensiones humanas. ¿Afecta a Dios? Claro que si, Dios ha querido que le afecte, Dios se ha hecho hombre y por tanto vulnerable. Pero aún antes de la encarnación le afectaba la falta de amor de sus hijos. ¿No recordamos Isaías? ¿No vemos allí el lamento de amor de un esposo y un padre traicionado por sus hijos y su esposa? El Dios pintado por los profetas no es un ser etéreo e indiferente al cual las tragedias humanas no lo afectan. Yo creo que no es casualidad que Jesús cite tanto en su predicación a Isaías.
Yo soy cura, y administro el perdón de Dios, pero no lo hago como un poder superior, sino con temor y temblor. Pues sé que es una gran responsabilidad de la que me pedirán cuentas. No creo en este ministerio más que desde el servicio al hermano, y me siento muy feliz de ejercerlo, pues es necesario. Se crea en él un ámbito de diálogo, de ternura, de confianza y de paz. Lo he vivido y experimentado como penitente y como confesor. No descartemos esto. Tal vez haya que hacer cambios al sacramento y al rito, ya se han hecho varias veces, pero es una instancia de liberación no un ámbito de opresión y dependencia. Me parece hermanos que en España están viviendo la vuelta de la imposición de un nacional catolicismo franquista y no veo en sus comentarios la serenidad necesaria. Si el “0generalísimo” quiso imponer un paradigma religioso católico tradicional, no por ello debemos dejar de reconocer que el paradigma católico tiene cosas buenas. Nosotros los uruguayos nunca tuvimos mucho tiempo una religión impuesta. Pero me da la impresión que los planteos que ustedes hacen son los que hacíamos nosotros en 1917 cuando José Batlle y Ordóñez separó la Iglesia del Estado. Hay que superar esto y no quedarse en el cuestionamiento nihilista.
06-Octubre-2008
¡Cómo te recreas cebándote contra mí, Rodrigo!
02-Octubre-2008
Claro Gabriel… la memoria de la praxis real y concreta de las personas, como la de los obreros uruguayos en el combate a la dictadura y de los curas que los acompañaron, sólo es “rollo”.. lo que construye humanidad es la especulación metafísica disfrazada de ontología.
No lo sabías?
;)
02-Octubre-2008
Enrollarme?????? Gabriel
02-Octubre-2008
Gabriel, hermanito, si no te enrollaras tan prolijamente, te leeríamos algunos más
02-Octubre-2008
Estoy de acuerdo con el artículo y la necesidad de aclarar algunos términos que han sido tan manipulados que ahora cuando los utilizamos ya no sabemos de qué estamos hablando. La “religión” es el ámbito de encuentro con Dios? o es una estructura construída a través del tiempo para proteger y mantener el poder de algunos y la sumisión e ignorancia de otros?
Ser laico es estar apartado de Dios?
Qué entendemos cuando hablamos de “Dios”?
Si leemos en profundidad el mensaje evangélico, seguiremos manteniendo la imagen de Jesús que nos trasmite el magisterio de la iglesia?
Si no abandonamos la programación recibida y comenzamos a discernir libremente sobre estos temas, nos quedaremos en una discusión laberíntica que no dará luz ni producirá cambios.
01-Octubre-2008
A proposito del tema queremos compartir una experiencia que vivimos… estuvimos presente en una Asamblea de vecinos, con concurrencia del Intendente de Montevideo, para hacer un informe sobre la gestión municipal y el aporte de ideas para la misma por parte de los vecinos, pero previamente se homenajearía a los ayunantes de 1983 , una acontecimiento historico, en la última etapa de la dictadura, en ella se declaraba a los
ayunantes, ciudadanos ilustres de la ciudad de Montevideo, recordando ese hecho como un jalon en la derrota de la infame dictadura militar que vivimos, para entender el hecho, vamos a consignar una declaraciones del compañero Diputado Semproni…en la Cámara de Representantes(diputados )recordando el hecho ”
Es por esta razón que, al disponer hoy de un espacio en esta media hora previa -cosa que no lograré otra vez antes del próximo 25 de
agosto, fecha en la que se van a cumplir años de la primera medida conjunta del pueblo oriental en la lucha final por el derrocamiento de la dictadura-, quiero ofrecer también mi humildísimo
aporte recordatorio de este gran sacerdote que, dando fiel testimonio de su fe, logró ser uno de esos seres humanos que a lo largo de su vida
supo encontrar la armonía entre lo que pensaba y lo que hacía. Y mi homenaje consiste en recordar y dejar sentada en el Diario de Sesiones
de este Cuerpo la fundamental gestión que a “Perico” cupo en aquella jornada histórica de nuestro pueblo.
Los trabajadores organizados, aprovechando la hendija que nos ofrecieron las asociaciones profesionales, habíamos iniciado el camino
de reconstrucción de nuestra central única a través del recordado Plenario Intersindical de Trabajadores. Ayudados y apoyados por otras
organizaciones sociales como ASCEEP -luego ASCEEP-FEEU- y SERPAJ, veníamos de lograr la significativa victoria del 1º de mayo de 1983, en
que habíamos levantado, más allá de la dictadura y la represión, la famosa consigna “Libertad, trabajo, salario y amnistía”.
Cuando aún seguían llegando los saludos, los pedidos de reportajes, las felicitaciones, etcétera, primero el Secretariado Ejecutivo del PIT y después los coordinadores de esas organizaciones nos reunimos para analizar cuál podía ser el paso siguiente. El acuerdo no demoró en lograrse, y luego de resolver oficialmente el funcionamiento conjunto de estas tres organizaciones en la denominada Intersocial, entendimos imprescindible integrar a los partidos políticos -fundamentalmente al Partido Nacional y al Partido Colorado, porque con el Frente Amplio
existían vías de comunicación-, para que todos juntos lleváramos adelante jornadas de lucha popular. Se estableció para la primera la
fecha tentativa del 25 de agosto, día de la Declaratoria de la Independencia, como ideal para realizar un gran caceroleo y un apagón
voluntario de unos diez minutos. De inmediato nos pusimos a trabajar sobre la idea, pero entendimos que para publicitarlos se debía generar un hecho político importante, y es así como surge la idea de iniciar varios días antes un ayuno que culminará en esa fecha y que tuviera la
fuerza de convocatoria para esa gran jornada.
Cuatro fuimos los designados para realizarlo. Lo iniciarían dos, los Padres Osorio y “Perico”, y nos iríamos sumando en el transcurso de los
días los otros dos: quien habla y el pastor Olivera. El lugar elegido fue la academia Cristo Rey, en avenida General Flores y Manuel Arrotea.
Las incorporaciones se irían efectuando en cuidadoso análisis de la marcha y de las consecuencias que el ayuno fuera teniendo. La represión no se hizo esperar, y ya a las cuarenta y ocho horas tenían rodeado el local y no se permitía que nadie entrara o saliera. Pero el pueblo tampoco se hizo esperar, y cientos de uruguayos pasaban por la avenida General Flores a la hora en que los ayunantes se asomaban a las
ventanas de su sala de ayuno. El despliegue represivo no fue suficiente para impedir que miles de uruguayos pasaran día a día por la zona, en actitud de saludo. Se entendió conveniente suspender las
incorporaciones porque los antecedentes políticos de los nominados quemaban y la situación era sumamente tensa. Así llegamos al 25 de
agosto de 1983, y el apagón y el caceroleo duraron bastante más de los
diez minutos previstos.”
En ese homenaje, en que el Padre Osorio, recibiría la declaración de ciudadano ilustre, estarían aunque ya no físicamente, los otros ayunantes, el entrañable hermano y Jesuita Perico Pérez Aguirre y el Pastor Olivera, Jorge escribió una carta, en donde expreso que le era
imposible trasladarse a Montevideo, trabaja en la campaña y expreso que en realidad los héroes fueron todo el pueblo, que con sus resistencia y militancia volteo a la dictadura, y recordó a los anónimos militantes cientos de uruguayos, mujeres y hombre, pero se quiso especialmente homenajear a la anónima militancia, recordando a través de Marta Delgado a tres grupos de mujeres que fueron incansables luchadoras, las madres de los desaparecidos, los familiares de los presos políticos y las hermanitas religiosas se dijo “aquellas que sin habito, corrieron el riesgo de prestar la casa de estar presente en el lugar a pesar de la represión, que cuando la policía llevo a trecientas personas presas estaban ahí y fueron presas como todos…, a los caseros Don Manuel y Olga que estuvieron siempre sirviendo y apoyando y los cientos de Uruguayo que desafiando el miedo y la represión estuvieron y se recordó la participaciòn comprometida de esta Iglesia pobre, sin influencia, en un país laico, en donde los nombres de curas como Pepe Bonifacino (que tengo el privilegio sea mi párroco), de Jorge Faget que tengo el privilegio que sea un entrañable amigo, casi hermano y un nombre emblemático y simbólico de esa Iglesia del Pueblo, comprometida con las luchas por la libertad y la justicia, que fue Monseñor Parteli…que junto al pueblo todo, empujamos codo con codo para echar a la dictadura y con la naturalidad con que se reconocía desde todas los sectores políticos, ideológicos y religiosos (con muchos ateos), el aporte de una comunidad eclesial nacional, que en momentos muy difíciles supo ser parte del pueblo oprimido por la dictadura, y entonces no pude evitar ante el aplauso cerrado, una lágrima, por los que no están…por todos los que cayeron, porque todos son nuestros…Gabriel
30-Septiembre-2008
El “pecado”, como ofensa al Ser Supremo, es imposible: ¿Quién se cree que es capaz desde nuestra minimidad a escala cósmica de “ofender”: de dañar de alguna forma a un Creador, inimaginable e incluso imposiblede llegar al conocimiento de su Ser.
Lo que sabemos los cristianos por voca del que confesamos ser “el maestro”, es que glorificaremos al “padre”, amando y construyendo el reino de paz, justicia y verdad.
En concreto llevando a cabo todo lo enunciado por Maria Pilar García,y hasta dar la vida,por tantos Cristos encarnados.
A mi me parece tremendamente difícil. Es mucho más fácil asistir a ritos de culto, y sentirse justificado. Creo que ésto tampoco es nuevo.
Hay que primero autoconvencerse, y luego intentarlo.Fallaremos muchas veces, y nuestro pr´jimo necesitado no contará con nuestra ayuda.
Lo importante es reconocerlo y recomenzar todos lo días
29-Septiembre-2008
Por estos lugares, que somos sociedad Laica hace mucho tiempo que no hay problemas de lenguaje, entre otras cosas, porque nombramos poco determinadas cosas…Estamos juntando firmas para derogar la Ley de Caducidad, y en la comunidad, lo hace una abuela, apenas dos oraciones y a firmar, todos sabemos que estamos construyendo el Reino de Dios o un mundo más humano justo y fraterno, cuando con los comunistas más orgánicos que uno se pueda imaginar, vamos votamos un paro por una reivindicación común, lo que se nombra es la lucha, A los sueños le llamamos de diversas formas y todas están bien, porque la lucha y la sangre caída, ha hecho que el leguaje no nos separe, sino nos una, cuando decimos vamos a luchar por un mundo más justo, por el Reino de Dios, o por una sociedad sin clases…sea como sea sabemos de que hablamos y todos sabemos que en este tiempo y en este lugar, no hay espacio para dividirse por semántica, que el enemigo es el neoliberalismo y que la lucha, es lograr su caída y más importante a un proyecto común, plural, socialista (sin miedo al apellido materno), sin explotados y explotadores, que vamos construyendo TODOS JUNTOS, QUE CADA UNO APORTA CON PASION, SU IDEOLOGIA, SU CONCEPCIÒN FILOSOFICA Y RELIGIOSA Y TODAS TIENEN LUGAR- DESDE UNA PERSPECTIVA LIBERADORA, sabemos que los objetivos hay que pelearlos y que el que maduren demorara, a los buenos anarco, les importa un pito que le digamos Reino de Dios o Una sociedad donde todos sean todo…porque en el fondo todos, sabemos que hablamos de lo mismo…Lo interesante, es que juntos, intentamos construir el mañana…y como dice el Caballo, “Yo no se si Dios existe o no, pero si existe, esta con nosotros en la trinchera y allí estamos todos…Gabriel
29-Septiembre-2008
Desde Jesús de Nazaret, que como todos sabemos, no fundó una religión, ni secta, ni iglesia llena de dogmas, mandatos, leyes, prohibiciones, amonestaciones…etc. etc. Decía, a todos aquellos que llenaban el templo, y para justificarse “ante Dios” ofrecían sacrificios (algo muy cómodo)”Si tienes algo contra tu hermano (osea, prójimo)deja la ofrenda, y ve a “arreglar” solucionar la injusticia cometida… Esto a todos los niveles, grandes o más pequeños; repara el daño causado…”restaura la fama quebrantada, repón el dinero sustraído, paga un salario justo, no te apoderes de lo ajeno… este es el estilo; trata a los demás, como quieres que te traten a ti. No dañes a nadie, y si lo hicieres, (somos muy limitados, y hacemos “normas” a nuestra medida, dioses a nuestra medida, perdones a nuestra medida…)Tienes que curar la herida que has ocasionado. Hay que tener una mirada amplia, limpia, serena, que nos deje ver la viga en nuestros ojos antes que la paja en el ojo ajeno. Cierto que es mucho más categórico y firme hablar de “injusticia” que de pecado, porque a veces, llamamos pecado a lo que no es, y jamás llamamos injusticia aquello que de verdad vulnera la vida de los otros. En total cuerdo con el art. Saludos
29-Septiembre-2008
Nos ocurre con los derechos humanos que acostumbrados a disfrutarlos nos parece que eso es “lo normal”. Pero los derechos, que no tienen nada de “naturales”, han sido conquistas históricas, fruto de luchas, empeños y tenacidades. Fruto del esfuerzo, la valentía y el sacrificio de personas concretas, del que nosotros ahora nos provechamos.
(J.A. Marina Y María de la Válgoma, La lucha por la dignidad).
Saludos.
29-Septiembre-2008
¡Una pequeña joya este comentario: tanto el artículo de Pope Godoy como la introducción de Manolo González. Se siente que aumentan las manifestaciones variadas en pro de un Nuevo Paradigma laico. N.P. que no es ‘made in’…. nadie, sino confluencia y aspiración de muchas cabezas y corazones en busca de nuevos horizontes. Se atisba por dónde podría ir el Nuevo Atrio. Un Atrio que después de ser un ‘lugar de encuentro’ (y sin dejar de serlo de múltiples formas) en el que han cofluído variados caminos no cae en la tentación de quedarse parado a discutir incansablemente, por ejemplo sobre la ICAR, sino que desde ese fecundo lugar de encuentro inicia una Nueva Andadura en una dirección bien determinada entre las otras muchas legítimas posibles.