La contradicción religiosa de la derecha política
07-Septiembre-2009 José Mª CastilloEn la sociedad española (y en la de otros países cristianos), estamos viviendo en una contradicción de la que muchos ciudadanos no se dan cuenta. Con demasiada frecuencia ocurre que la gente de derechas suele estar más cerca de la religión que los partidarios de la izquierda política. Y sin embargo, también es frecuente que las propuestas económicas de la izquierda suelen estar más cerca de los ideales sociales del Evangelio que los modelos de gestión de la economía que propone la derecha, que precisamente es el sector de la sociedad que más cuida sus relaciones con la religión y con la Iglesia.
Al decir esto, conviene no confundir las incoherencias éticas, en que pueden incurrir los individuos, con los programas económicos que proponen los partidos políticos. En cuanto a la ética individual, el que tenga las manos limpias, que tire la primera piedra. Por eso me parece ridículo que en España llevemos ya meses encelados en la discusión política que parece conceder una importancia decisiva a los trajes que se pone el señor Camps o a los enredos de la “trama Gürtel”. Por supuesto, estas cosas son importantes tanto en la política como en la ética. Pero vamos a ponernos en razón. Porque ahora mismo hay en juego, en la política española, cosas mucho más serias.´
Hace más de un siglo, Max Weber (“La ética protestante y el espíritu del capitalismo”, Introd.) dijo que el “afán de lucro” no tiene nada que ver con el capitalismo. La codicia no es fruto del capitalismo, sino de la condición humana. De ahí que “se encuentra por igual en los camareros, los médicos, los cocheros, los artistas, las mujeres de mundo, los funcionarios corrompidos, los jugadores, los mendigos, los soldados, los ladrones, los cruzados”. Y Weber concluye: “Por tanto, hay que abandonar de una vez para siempre una concepción tan elemental e ingenua del capitalismo, con el que nada tiene que ver.. la “ambición”, por limitada que sea; por el contrario, el capitalismo debería considerarse precisamente como el freno o, por lo menos, como la moderación racional de ese instinto desmedido de lucro”. Por supuesto, el capitalismo actual no es como el de hace un siglo. Pero el fondo del problema, tal como lo plantea Weber, sigue siendo el mismo. Y ese problema se reduce a saber si el factor determinante del crecimiento económico de un pueblo está en la “riqueza del capital” o en la “responsabilidad de los profesionales”. En el primer caso, puede ocurrir que en un país haya grandes fortunas, pero ese dinero esté mal repartido, como ocurre en no pocos países del Tercer Mundo. En el segundo caso, nos encontramos con el modelo del norte y centro de Europa, en el que la prosperidad económica se fundamenta, no sobre la base de la “riqueza” de unos pocos, sino sobre la “productividad” de todos.
Lo que mucha gente no imagina es que, detrás de estos dos modelos de “gestión de la economía”, hay dos modelos también de “práctica de la religión”. El modelo de matriz católica, que pone el centro de la religión en el culto, la piedad y las devociones, destacando el puritanismo en todo lo que se relaciona con la sexualidad. Y el modelo de matriz protestante, que insiste sobre todo en que la profesión tiene un carácter religioso, de manera que hasta la palabra alemana “beruf” significa, al mismo tiempo, “profesión” y “misión”. Pero lo que más importa, en todo este asunto, es que estos dos modelos de religión han configurado dos culturas: la cultura protestante de los países del centro y norte de Europa, en la que se palpa en los ciudadanos un sentido de responsabilidad en el trabajo profesional y en la productividad; y la cultura católica de los países latinos (Italia y España son ejemplo), en la que todavía se encuentran gentes de misa y rosario que, por cualquier motivo, se buscan una baja laboral o, lo que es más grave, urden trampas y mentiras en la gestión de sus asuntos profesionales incluso los más serios y de más graves consecuencias. Max Weber es muy duro cuando explica todo esto: “La riqueza constituye en sí misma un grave peligro, sus tentaciones son incesantes, y suspirar por ella, además de ser absurdo por confrontación con la ilimitada supremacía del reino de los cielos, es también moralmente reprochable”. Hasta el punto de que, como es sabido, los sínodos religiosos de los Países Bajos, desde 1574 hasta 1657, negaron la comunión a los “prestamistas”, a los empleados de los bancos, a las mujeres de los “usureros” y a los propios banqueros.
El hecho es que los países de tradición protestante son más ricos y en ellos la riqueza está más y mejor repartida, en tanto que los países de tradición católica tienen un potencial económico más bajo y - lo peor de todo - el rendimiento profesional y la productividad son notablemente inferiores. Así las cosas, la contradicción que se advierte en la derecha política española resulta tan evidente como inexplicable. Por una parte, se lleva lo mejor que puede con la Iglesia de Jesucristo, el defensor de los pobres y los últimos de este mundo. Pero, al mismo tiempo, defiende una política económica en la que se pretende privilegiar las rentas del capital a costa de las rentas del trabajo. Porque eso es lo que significa la resistencia del PP a la propuesta socialista de subir los impuestos a las rentas del capital y el enfrentamiento con Zapatero (entre otras razones) porque no está dispuesto a facilitar el despido libre de los trabajadores.
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08-Septiembre-2009
Yo coincido con el Congreso de Teologia de la Juan XXIII…
La última edición del Congreso de Teología organizado por la asociación de católicos progresistas Juan XXIII no ha tenido pelos en la lengua a la hora de culpar al “sistema capitalista” que “permite que unos pocos se enriquezcan a costa del empobrecimiento de las mayorías populares”. Pero tampoco han tenido reparos en denunciar “la apatía y falta de compromiso social de las confesiones religiosas, que se preocupan más por cuestiones de poder y por seguir defendiendo situaciones de privilegio en el terreno económico y social que por denunciar las injusticias de un sistema que atenaza a los sectores más necesitados”.
http://www.redescristianas.net/2009/09/08/el-congreso-juan-xxiii-culpa-al-sistema-capitalista-de-la-situacion-economicav-v/
Entiendo que capitalismo neoliberal es una verdadera religión, que sitúa como ídolo al mercado…y en su altar se sacrifica la vida de los explotados, de los emprobrecidos y pauperizados…de la sociedad…Es el la concreciòn (hamartiósfera al decir de Gustavo Gutierrez) del misterio de la iniquidad…que ha inficcionado todas las extructuras…incluso en muchos casos las religiosas…Gabriel
08-Septiembre-2009
El problema no esta, para mi, en la codicia, que es afín a todos los seres humanos. El problema está en la falta de misericordia de la que todos estamos necesitados, y sobre todo está en la APROPIACIÓN de lo que recibimos y “conseguimos”.
08-Septiembre-2009
Me permito poner aquí el comentario que he hecho a este mismo artículo en Religión Digital:
“Me parece bien lo dicho. Pero hay que tener en cuenta una cosa. ¿Cuánta gente en España tiene una “vocación” a la que se entregaría en cuerpo y alma, pero no puede acceder a una profesión que la realice? ¿Cuánta gente tiene que dedicarse a un trabajo “alimenticio” y en su tiempo libre hacer lo que le realiza?¿Cómo se pretende luego que ese trabajo “alimenticio” lo desempeñen como una vocación? Como se ve, unos problemas de fondo. No es que en Alemania o el norte de Europa no haya estos problemas, pero me consta que, al menos en mi vocación, lo tienen bastante más fácil…”
08-Septiembre-2009
Punto…El merito lo tiene los trabajadores, porque la única forma de generar riquezas es el trabajo, el desmerito lo tiene quien impone a la riqueza producida por el trabajo humano la confiscación de la mayor parte condenando al trabajador a la explotación y muchas veces en los países empobrecidos por el mundo desarrollado al hambre, la miseria, la enfermedad y la muerte…
Luego que es pecado… no importa como te expreses en tu religiosidad o si eres católico, protestante o judío, es acumular…Porque como bien lo decían los padres de la Iglesia lo que te sobra se lo robas a un pobre…
Por otra parte este sistema que se esta desmoronando…va por los trabajadores del mundo desarrollado, ellos también tendrán que pagar el ajuste de esta falla sistémica de sobre acumulación, segundo repito lean a Fromm* y su análisis de las relaciones entre el protestantismo y el capitalismo…El ahorro como virtud…slogan del capitalismo tradicional, esconde la verdadera avaricia que esta llevando al planeta a la destrucción…la hecatombe ecológica solo será evitada si…aprendemos a vivir…con lo necesario…lo que implica terminar con la acumulación…Entonces si seguimos la lógica protestante hasta sus últimas consecuencias, el exitoso esta con Dios y el fracasado, no tiene meritos y esta condenado a ser explotado…Tal vez por eso la Teología de la Liberación recoge el famoso concepto del Padre Gutiérrez, de que existe una lucha entre oprimidos y opresores, la pregunta es de que lado están los seguidores de Jesús…Es la misma lucha que existe entre el Trabajo y el Capital… y entiendo que el capital en si es intrínsecamente injusto.-
*Como afirma Fromm, la religión reformada traduce el terror del hombre renacentista. Es consciente de su libertad pero se siente insignificante ante el nuevo orden social. Tan indefenso ante los monopolistas y los usureros como lo está ante Dios. Por lo tanto, se llega a la paradójica situación en que el individuo responde a la libertad recientemente adquirida adhiriendo a una religión que aniquila a la única libertad que tenía el hombre durante la Edad Media: la de alcanzar su propia salvación por medio de sus obras. Ahora, la doctrina de la predestinación le niega también esta libertad. Su suerte ha sido sellada a sus espaldas por un Dios ajeno.
Es decir, tras la disolución del paradigma feudal, el hombre goza de una libertad que no había conocido nunca. Se ha desligado de las ataduras al cosmos eclesiástico. Esto le genera una incertidumbre atroz, insoportable. Y él responde aniquilando la única libertad que había conocido en la Edad Media. El miedo vence a la libertad.
IV- La misteriosa transubstanciación de Dios en el mercado.
Llegamos así a un punto crucial de la exposición, donde me atrevo a sugerir que, en la moral calvinista, se produce una misteriosa transubstanciación que convierte a Dios en el mercado. Antes que nada, deseo aclarar que debe tomarse dicha afirmación como una metáfora pues resultaría absurdo sostener antológicamente que Dios es el mercado. No obstante, en la ética calvinista, se produce una simbiosis entre estos dos elementos hasta el punto que ambos quedan asociados indisolublemente.
http://www.monografias.com/trabajos25/el-santo-mercado/el-santo-mercado.shtml
08-Septiembre-2009
El mayor fallo en el sistema capitalista puede que se concrete en el concepto sobre el que dicho sistema (equivocadamente por error o mentira)se asienta, desarrolla y trata de mantenerse: el Mérito, individual o colectivamente considerado.
Si la consideración valorativa del mérito no parte del valor que la persona otorga a sus acciones como expresión de su propio ser y, prescindiendo de ello, se hace proceder de diferencias secundarias, o cuantitativas en consideración a la rentabilidad, entonces ya está predeterminada la imposibilidad de una Justicia distributiva digna de tal concepto y nombre.
La rentabilidad, o valor añadido en cualquier bien, fruto de una acción personal, nunca, en verdad y justicia, puede ser atribuida total o principalmente a uno, o pocos individuos. La convergencia de colaboraciones plurales en cualquier acción personal implica tal urdimbre de intervenciones necesarias y condicionantes para el resultado eficaz, que esta simple consideración, seria y responsable, nos llevaría a tener claro que, si algo no se ha podido conseguir sin la colaboración e intervención de varios o muchos, no puede quedar realizada la Justicia del mérito y beneficio, sino es distribuyendo conforme a valor personal de esas colaboraciones.
Y lo que sucede en este sistema de valor cosificado, por no tener en cuenta el valor personal, es que las consecuencias se establecen no por la fuerza de la razón, sino por la razón de la fuerza o el poder de los que los que se dispone para imponer valores a sujetos, acciones y resultados.
¿Quienes y desde qué base de libertad responsable determinan la valoración de una acción para producir comida en los campos, sacar materias primas de las minas, pescar, transportar los distintos materias, enseñar, curar, construir, limpiar casas, calles y ciudades, gestionar bancos o empresas, o las Instituciones Públicas. etc.? ¿El concepto mérito brota de la razón, o de la fuerza? Y cuando sucede que de la fuerza ¿estamos en un sistema justo y humano?
Razón llevaba Pablo al afirmar que solo carecía de mérito para comer, aquel que NO QUISIERA TRABAJAR. Y semejante valoración de aporte y distribución, quedaba expresada en aquel principio anarquista: Cada uno aporte a la Comunidad según sus capacidades, y de ella reciba según sus necesidades (vitales y funcionales).
08-Septiembre-2009
Emigro del hilo Imagen y Espiritualidad, convertido en polémica sobre la tumba del Apóstol a base de torrentes de erudición (en aquel me reprocharon el empleo de citas y hasta juzgaron temerariamente mi personalidad). Aquí voy a prevenir sobre las generalización demagógica respecto del origen de las rentas, ya que no todas las del capital las perciben explotadores de leontina y puro. Sin perjuicio de la solidaridad hacia los parados que ven recortados sus ingresos, habría que considerar que existen muchos perceptores de rentas de capital por inversión de sus ahorros que nacieron originariamente de una renta del trabajo, sobre la que ya hubo una retención fiscal. ¿No merece consideración su contribución a la economía productiva, alternativa a unos supuestos gastos de consumo quizá inducidos por publicidad malsana? Aparte de la aportación al erario público cuando, conforme a la parte alícuota de su propiedad en la empresa, tributan por el impuesto de Sociedades que grava el beneficio de la misma y, además, se les retiene nuevamente al distribuir un dividendo. Sin entrar en la evaluación del cuanto, se ha tributado en el tiempo tres veces por un mismo salario. Permítaseme hacer la misma demagogia que saluda una reforma fiscal que parece inminente. Supondré que los gravámenes escalonados nacen del salario que en su día cobro por su trabajo un jubilado, a quien el albañil que ha ido a hacerle una chapucilla en casa le cuenta que piensa ir durante sus vacaciones a la Riviera Maya, para gastar otra renta de trabajo que, por directa, merece toda clase de loas.
07-Septiembre-2009
Yo no sé, hasta que punto el capitalismo se puede “desarrollar” de una manera justa…
Así, no entro en ese tema.
En el comportamiento de los llamados “creyentes” algunos… (demasiados diría yo) si estoy de acuerdo con José María Castillo, al menos en España.
No levantaremos cabeza de esta tremenda crisis, sino cambiamos nuestro comportamiento, responsabilidad, espíritu de trabajo, capacidad solidaria…
Seguimos en una “niñez” sin posibilidad de cambio; y desde luego, siguiendo las posturas de nuestros políticos… ¡¡mucho menos!!
Unos sin ideas claras y propuestas valientes; los otros en constante descalificación, solo con la idea de derribar al ocupante del sillón que todos desean sin límites.
El ejemplo de la matriz protestante, es cierta, vuelvo a recordar, mi poco conocimiento de economía; pero si tengo experiencia en comportamientos solidarios, y en responsabilidad en el trabajo; puedo asegurar, su capacidad solidaria, mucho más elevada que la nuestra; y respecto al trabajo… sin comentarios, lo ha dicho muy claro en su art.
mª pilar
07-Septiembre-2009
Pues sí, hay personas muy religiosas, que incluso hacen alarde de su religiosidad, y que no tienen ningún pudor en cogerse una baja sin estar enfermas, por ejemplo, y lo más sorprendente de todo es que pueden contarlo luego sin el menor remordimiento, como si eso no fuera censurable. Realmente ¿alguien se sorprende de que nuestra credibiliadad sea nula?
07-Septiembre-2009
Con me voy a permitir discrepar profundamente con el entrañable y carismático José Maria Castillo…
En primer lugar decir que el lucro no es un problema del capitalismo en mi modesto parecer es un error de enfoque, en primer lugar porque si tiene razón en que la codicia es fruto de la condición humana (se que muchos teólogos conservadores y progresistas van a poner el grito en el cielo con lo que voy afirmar, pero es lo que siento-pienso-creo), pero la sociabilización de ese miseria humana…pecado le llama yo…se concretiza en un sistema que llamamos capitalismo…El capitalismo tiene como motor principal el lucro y se basa en que la riqueza que produce el trabajo humano sobre todos los bienes, que es acumulado, por quienes poseen un papel impreso (moneda-bonos), que confiscan gran parte de esa riqueza del valor agregado a los bienes…Esta claro que la riqueza la proporciona el trabajo y el sentido de comunidad y de justicia…Es decir, el que todos integrantes, grupos sociales de una sociedad tengan lo necesario para una vida digna…Evidentemente Europa y en buena media Estados Unidos no basan su riqueza sólo en su trabajo, sino en la manipulación económica que permite que se hayan apoderado y sigan haciéndolo de cuantiosas riquezas de otros pueblos, antes fue por la vía de la invasión armada, de la conquista y la colonización ya hora por la manipulación del valor de la mercaderías objetos del comercio exterior y por la fraudulenta (neoliberal), manipulación del comercio exterior… Eric Fromm, hace un excelente análisis entre el protestatismos y surgimiento del capitalismo…no olvidemos desde donde los bancos fueron generalizados…Es querido amigo Josema… un muy esquemático planteo, y adolece del mismo problema de algunas conclusiones de Freud…son demasiado Euroculturales…diriamos Eurocentricas… NO OLVIDEMOS QUE EL IMPERIO…CREADO DESDE WASHIGTON, TIENE MATRIZ PROTESTANTE…
Y esto no por defender o atacar a nadie, simplemente para desvincular una cosa de la otra…normalmente las concepciones culturales, incluyen practicas de la religiosidad…pero te diré que conozco gente que esta comprometido con la lucha de la liberación de los pueblos que es de misa diaria…o comunidades que rezan el rosario y luego van a las movilizaciones para luchar por un mundo mejor…Y en esa lucha se encuentra con agnósticos, protestantes, judíos e islamistas y luchan por la humanización del mundo espalda con espalda y a veces mueren juntos… No Josema…las expresiones religiosas no están necesariamente vinculadas a las concepciones económicas, sociales y políticas…y los capitalismos en cualquiera de sus formas es injusto, acumulador y expoliador…y para existir debe explotar al trabajador…
Otra cosa, es que alguna gente interesada dentro y fuera de las Iglesia, manipule expresiones religiosas para legitimar sus intereses, eso esta haciendo la derecha en Latinoamérica en muchos países captando a mucha Jerarquía, que sociológicamente pertenece a la clase opresora, sin embargo la voz del MAGISTERIO CONTINENTAL…EL CONJUNTO DE LOS OBISPOS REUNIDOS EN ASAMBLEA EN APARECIDO HA HABLADO SOBRE ESTOS ASUNTOS CON VOZ CLARA…” Por ello, no demoró en testimoniar que su Dios –a diferencia de los ídolos es el “Dios vivo” (Dt 5, 26) que lo libera de los opresores (cf. Ex 3, 7-10), que perdona incansablemente (cf. Ex 34, 6; Eclo 2, 11) y que restituye la salvación perdida cuando el pueblo, envuelto “en las redes de la muerte” (Sal 116, 3), se dirige a Él suplicante (cf. Is 38, 16). De este Dios –que es su Padre– Jesús afirmará que “no es un Dios de muertos, sino de vivos” (Mc 12, 27).”(Documento Final de la Aparecida DAF CAPITUL 4 – 4.1) La Iglesia defiende los auténticos valores culturales de todos los pueblos, especialmente de los oprimidos, indefensos y marginados, ante la fuerza arrolladora de las estructuras de pecado manifiestas en la sociedad moderna. DFA 532
De màs esta decir que he admirado como teòlogo y como pastor entrañable a Jose María Castillo y que de ninguna manera quiere ser mi discrepancia una falta de respeto a su persona…sino un abrir mi corazòn…Gabriel