Auschwitz, El Rocío, Valencia
07-Junio-2006 Juan Luis Herrero del Pozo¿A quién se le ocurre acercar tales realidades? La visita del Papa al abyecto campo nazi de exterminio y la simpática romería rociera, aparte su coincidencia en las fechas, no tienen nada en común. Salvo en un punto de capital importancia: los extremos del abanico de lo religioso, el Papa teólogo y las masas crédulas, coinciden en idéntico primitivismo de pensamiento mágico.
La riada de más de un millón de personas en camino hacia una verja que asaltar para atrapar las andas de la Blanca Paloma es tal vez un folclore respetable aunque sospecho en mi ignorancia que poco tiene que ver con la iglesia católica romana. Con toda mi deferencia por las emociones piadosas de los romeros, creyentes o no, el fenómeno ruidoso y multitudinario se explica, en clave antropológica, como una expresión paradigmática de superstición y magia. Valdría como manifestación de cultura popular de no ser por sus connotaciones de “sacramento” idólatra (no es el único en la iglesia). Y me detengo…porque quienes lo viven con pasión se van a enfadar. Aunque no teman, el Papa no les va a la zaga, en clave, sin duda, más académica y refinada. El Papa no se hace de Dios una idea más depurada y noble que la que de la Blanca Paloma manifiestan los peregrinos sureños. Un Dios que puede manipular los acontecimientos humanos como se manejan los hilos de las marionetas. Y cuando Dios no procede así, al menos en casos graves, el buen Papa –teólogo y todo- se espanta y echa mano de la fe en lo inescrutable de Dios para no perderla.¿Por qué el clamoroso silencio de Dios ante el horrendo holocausto en Auschwitz-Birkenau (Polonia) en la guerra mundial? se exclama el Papa dentro del campo de exterminio. Y parece que no es una frase retórica circunstancial, dado que insiste en si Dios seguirá callando así en el futuro. O más bien ¿será que pensaba como Jesús, que no es el estilo de Dios el de enviar sus legiones de ángeles contra aquellos repugnantes torturadores nazis? No, parece no entenderlo así Ratzinger que insiste varias veces “por qué calló Dios” si pudo evitar el genocidio. Si no lo hizo, pues, no hay más que indagar, es su misterio. Tan misterio –salvas las distancias- como el de la Blanca Paloma que inescrutablemente no accedió a las angustiosas súplicas de docenas de devotos a favor de Rocío Jurado. Si en la teología del Papa, como en la de la mayoría de cristianos, cabe que Dios pueda intervenir al menos en casos graves no sé a qué esperamos a hincarnos todos de rodillas ante el sagrario orando incesantemente para que no mueran de hambre los 50 o 100 mil pobres que tocan cada día. Porque éste sí que es un genocidio, propiciado, por cierto, por el capitalismo salvaje (el único real) de la globalización.
Por fortuna, están las monjas contemplativas y gentes como Madre Teresa de Calcuta que bien hacen lo que pueden. Sin duda, ello supone que alguna responsabilidad nos incumbe a los humanos, ¿no? Mas ¿cómo se articulan la responsabilidad del hombre y la de Dios? No sea que, como decía mi abuela, “el uno por el otro, la casa sin barrer…” Quiero decir que creer con el pensamiento tradicional en el “intervencionismo” divino puede ser una excusa para la pereza política cristiana. En cualquier caso, todo esto de conjugar providencia divina y responsabilidad humana más que misterio parece un galimatías que nos hemos montado.
No me han gustado las patéticas palabras de Benedicto XVI en Auschwitz. No por aquello de su pertenencia de adolescente a las juventudes hitlerianas: sería un juicio de intención obsceno en un tema que pertenece al secreto de su corazón harto lacerado tal vez. Aparte la superación del talante mágico de su pensamiento religioso, hubiéramos agradecido alguna incertidumbre retrospectiva, algún cuestionamiento del pasado eclesial en cuanto al comportamiento de aquella iglesia alemana, obispos y Pío XII sobre todo. No es disculpa que el silencio de aquella jerarquía fuese un mal menor: Jesús avisó a sus amigos que serían perseguidos pero no se calló para evitárselo.
Y ya puestos a disentir de un Papa tan cuestionable sería oportuno que llegase a sus oídos el desasosiego que nos embarga a muchos cristianos ante la ambigüedad y escándalo previsibles en su próxima visita a Valencia. No por el hecho en sí sino por su contexto real: espaldarazo a los obispos y movimientos más integristas de la iglesia española virulentamente injustos con el gobierno, alarde de su categoría de hombre de estado y de su poder temporal, gasto faraónico en la plataforma sobre el Turia con microclima artificial, etc…
Todas estas cosas, el Rocío, palabras del Papa en Auschwitz, inminente visita a Valencia…son botones de muestra, entre otros, de incoherencia evangélica que, en opinión de muchos cristianos, sigue desluciendo la imagen de Jesús de Nazaret. Nuestra indignación se acrecienta.
Logroño 7 junio 06.
herrero.pozo@telefonica.net
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20-Junio-2006
La pregunta del papa nos dejó a muchos perplejos y hasta indignados, porque ¿seguimos con esas? Me parece que no queremos hacernos cargo de la realidad, lo que pasó en el Holocausto sigue pasando y mientras busquemos excusas no nos haremos carga jamás de nuestra responsabilidad ante las injustiscias y las muertes de tantos miles de hermanos nuestros que se dan a diario. Ahora ni siquiera podemos decir ‘no sabíamos’ porque las imágenes nos son refregadas a diario en nuestras caras, las vemos en nuestras calle, y aquí en América Latina las vemos en nuestros vecinos, amigos, familiares. Nada nuevo, supongo, lo que digo pero…¿donde estamos ahora que pasa todo esto? donde está la Iglesia, donde están los Estados, donde estamos los hombres y mujeres de este mundo que no actuamos?. Como dijera Xabier ¿Donde estamos? Y a mi Me gustaría saber qué hacemos para que esto no siga ocurriendo. Soy testigo de la resistencia en mi Parroquia hacia cualquier acción en favor de los pobres, increíble, pero real y despues nos llenamos la boca de reflexiones inútiles. Por algo Jesús arremetió tanto contra los hipócritas. Ojo, no digo que los de este foro lo sean, digo solamente que si no hacemos algo por estos holocaustos cotidianos, somos como los demás, nos hacemos cómplices, solo por el hecho de ignorarlo. Gracias.
14-Junio-2006
Para los que quieran conocer las causas y los origenes del último holocausto judío les recomiendo el excelente libro de James Carroll titulado la Espada de Constantino( Contantine´s Sword). Lamentablemente no lo he encontrado traducido al castellano. Carroll, desde su fé católica, recorre en este libro,2000 años de historia de las relaciones entre el cristianismo y el judaismo, documentando cada afirmación de manera cientifica t con documento sde cada época.
La obra ha sido muy valorada y ha obtenido varios premios reconocidos.
Carroll es un gran intelectual, catedratico universitario, miembro de dialogos entre judios y católicos, columnista fijo del periodico “The Globe” de Boston. Su lectura y la visión de mundo que ella inspira, me ha permitido reconocer los errores e injusticias de mi madre la Iglesia en este tema y seguir siendo, como el catolica porque….como dijo el a´postol Pedro: “solo Tu tienes palabra de vida eterna”
P.D. Claro que hay muchos otros holocaustos de izquierdas y de derechas. Entre otros,los aborigenes del Caribe fueron exterminados por la Conquista. Quizás, el holocausto más olvidado de todos sea el de los 60 millones de africanos que provocó el comercio de esclavos ( para esclavizar a un africano había que matar a dos) mientras se discutía si los negros tenían alma o no.)
14-Junio-2006
A la administración de Atrio
No me ha extrañado la “homilía” sobre los insultos y demás bobadas políticamente correctas. Lo que pasa es que viniendo de los moderadores de unos foros en donde se insulta y se desprecia (y si queréis os hago una antología) de manera abierta y reiterada a la Iglesia en general, al Papa y a los obispos, me parece ciertamente contradictorio. Claro, que soy un ingenuo: porque esa es la única finalidad de la página, ¿o no?
Por cierto, muy bueno lo de los sectores integristas ¿a quién te refieres?. Ni pertenezco a ellos ni me importan un pimiento. Pero en la referencia hay un tufillo de desprecio e insulto que me parece que se contradice con la perorata que me has soltado. Estáis tan acostumbrados a insultar y despreciar que os sale de forma casi automática.
Por cierto, aunque me censuréis, no dejaré de participar en los foros. Ah, y el que se pica, ajos, come.
14-Junio-2006
Miguel,
He intentado comunicar contigo para comentarte algo sobre tus muchos comentarios en varios foros de Atrio. La dirección de correo que pones es “xxx@hotmail.com” y la supongo falsa. No me la han devuelto pues “hotmail” o no devuelve direccions falsas o tarda mucho.
Si uno no sólo pone un nick o pdeudónimo sino que no ofrece una dirección verdadera para contrastar, no puede ser aceptado en nuestros foros. Y esto es ya un aviso. Y no se trata de motivos ideológicos.
El segundo aviso que quería dar en privado es este:
Los comentarios deben consistir en expresar ideas opiniones que pueden ser contrarias a las de otros, pero absteniéndose de calificar a las personas y sus intenciones. Por ejemplo, decir que a los de ATRIO nos inspira el odio a la Iglesia (esa frase es muy usada por ciertos algunos de ciertos movimientos integristas) o que uno que ve unos hechos históricos “está dominado por sus obsesiones” y “tiene un problema psicológico”. Es la última vez que acepto un comentario de ese tono. Otros parecidos, sobre todo si no llevan una dirección real, los suprimiré. Y que conste no es por censura ideológica o porque digas que hay que recordar las víctimas que fueron asesinadas en la parte repúblicana. Lo puedes hacer en Atrio las veces que quieras, pero sin insultar a los demás.
14-Junio-2006
Sol
retiro mi ofrecimiento de información sobre el papel de la Iglesia en la II Guerra Mundial y en la actualidad. Es evidente que no quieres saber nada; tienes una obsesión y te basta con babear histéricamente contra la Iglesia. Creo que tienes un problema psicológico que te deberías hacer mirar.
El bla, bla, bla de Irak, Guanyánamo, etc. suena simplemente a antiamericanismo, tan querido para la izquierda, y al victimismo a que nos someten círculos pro musulmanes, tan activos últimamente.
Coincido contigo, para mi estupefacción, en lo de que la historia es como es y que aunque hayan pasado sesenta años no debe olvidarse: ahí tienes a más de diez mil sacerdotes y religiosos asesinados durante la República y la guerra civil. Sobre ellos supongo que no dirás nada (me parece que en este caso estás más próxima ideológicamente a los verdugos que a las víctimas). Pues nada, a seguir con tus obsesiones. Pero la Iglesia, la que fundó Jesucristo hace dos mil años, seguirá llevando su mensaje a quien quiera oirlo. El odio contra ella de personas como tu no le afectará nunca.
Muy buena tu ronda por los foros; eres insuperable.
14-Junio-2006
AH!!! SE ME OLVIDABA EL HECHO DE QUE SUBRAYES QUE PASÓ HACE SESENTA AÑOS NO LE RESTA A ESA BARBARIE UN ÁPICE DE ACTUALIDAD.
AUNQUE PASEN 6000 SEGUIRÁ SIENDO LA MAYOR MONSTRUOSIDAD DEL SER HUMANO
14-Junio-2006
A VER MIGUEL SI NOS ACLARAMOS,
LA HISTORIA ES COMO ES POR MUCHO QUE DUELA O FASTIDIE A MAS DE UNO.
LA IGLESIA AVALÓ CON SU SILENCIO EL HOLOCAUSTO NAZI COMO TAMBIÉN AVALÓ A FRANCO AL QUE -PASEABA BAJO PALIO- COMO CALLÓ CON PINOCHET, COMO CALLÓ CON TRUJILLO, COMO CALLA CON IRAK, COMO CALLA CON GUANTÁNAMO COMO CALLA CON ABU GRAIB
PERO ADEMÁS NO ES SÓLO QUE DURANTE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL RONRONEARA AL LADO DE LOS NAZIS SI NO QUE EN LA POSGUERRA DIO COBIJO Y AYUDO A MUCHOS DE ELLOS A DESAPARECER.
LO SIENTO SI TE DUELE
12-Junio-2006
Aristosofista:
veo que sabes muy bien por dónde van los tiros. Has dado en el clavo. Eso de escuchar la Palabra en medio de los acontecimientos, qué pocos lo entienden. Para muchos, empezando por muchos teólogos cortesanos de relumbrón, la Palabra es como un fósil para el sesudo estudio, para engordar los curriculums,para hacer doctorados, para subir en el escalafón… pero no interesa hacerla actual: como anuncio y como DENUNCIA. Cuando cayó el libro del cura Jesús en mis manos -lo leí por pura casualidad- me impresionó mucho el tema del viaje de Pilar Bellosillo a Roma. Pensar que una mujer como Pilar, toda una institución en la iglesia (estuvo como auditora en el Concilio, fue cofundadora de Manos Unidas…etc, etc.: una mujer que se llevaba muy bien con la Institución) diera ese paso DESDE LA ESCUCHA DE LA PALABRA, era como para quitarse el sombrero. Eso es lo que se llama, con letras mayúsculas, CONVERSIÓN. Y pensar que un cura que tenía un gran porvenir por delante (era el responsable de catequesis de adultos en el Secretariado Nacional de Catequesis de Aduntos de la C.E.E.) se metiera en ese berengenal… o estaba chiflado o tuvo un SOPLO, una llamada como los profetas. ¿Acaso ya no hay profetas? ¿Cómo acabaron todos los profetas? ¿Cómo acabó Jesús de Nazaret que era más que un profeta? Quienes realmente debieron hablar, callaron. Es comprensible. Es lo que pasó a la “persona de Roma”. A todos los testigos directos les quitaron de en medio,les mudaron y les hicieron callar. Las palabras de sor Vincenza ante Camilo Basotto, el amigo de Albino Luciani, lo dicen todo: “Sor Vincenza me dijo que la Secretaría de Estado le había intimidado a no decir nada, pero que el mundo debía conocer la verdad”.
12-Junio-2006
Creo en la providencia divina como interacción de doble dirección entre Dios y los seres humanos a través de su Palabra escuchada por quienes están atentos en la contemplación crítica de la realidad, en los signos de los tiempos y en el discernimiento de lo que pueden significar acontecimientos más o menos sorprendentes pero normales de la vida en contraste con las experiencias bíblicas.
Me repugna la idea de providencia divina como acción mágica, paranormal o “sobrenatural” (malentendiendo el término) de un ser por encima del mundo. Creo que esta idea va en contra del mensaje y la experiencia de Jesús de Nazaret, quien enseña a sus discípulos a ir escuchando y apoyando con sus acciones la Palabra viva dicha en la percepción crítica de lo que está pasando junto con contecimientos más o menos cotidianos pero significativos, esclarecidos y discernidos a la luz de las Escrituras. Una vez muerto, los discípulos descubren que Jesús resucitado actúa como esa misma Palabra de Dios que durante su vida les enseñó a escuchar y secundar con sus acciones. Para mí, ser cristiano es creer en un Dios que habla y sigue hablando en la historia, que se encarnó en Jesús de Nazaret y se sigue encarnando en Jesucristo resucitado Palabra viva de Dios, no un Dios que está callado. Ni magia ni silencio de Dios: escucha de la Palabra viva e inter-acción de Dios y los hombres para construir el Reino en el mundo.
No creo que Dios estuviera callado ante el Holocausto. Estoy con Rosa de Finch y con El Roto (ver viñeta de hoy en El País): Dios estaba ahí y un resto de profetas que escucharon su Palabra en contra de aquella barbarie la proclamaron y actuaron en consecuencia. El problema es que la jerarquía eclesiástica, empezando por el papa (salvo escasísimas excepciones por todos reconocidas) estuvo y está muy lejos de la escucha de la Palabra viva y de la tradición profética: por eso dicen que Dios está callado y por eso son incapaces de proclammar esa Palabra viva. No la proclamaron ante el Holocausto y se justifican diciendo que Dios estaba callado.
Dios tampoco se ha callado en el tema de la muerte de Juan Pablo I: algunos, como Zizzola, Yalop, Camillo Bassoto, han escuchado y proclamado algo de su Palabra (creo) al hacer públicos y analizar críticamente los datos disponibles; Jesús López Sáez aporta una profundidad mayor de escucha de la Palabra en torno a aquel acontecimiento, una dimensión más profética: no sólo hace un análisis crítico de los datos disponibles y aporta algunos nuevos sino que, además, discierne y contrasta esos análisis con las Escrituras en los textos litúrgicos y en otros encontrados “al azar” que, día a día se hicieron y se hacen Palabra viva dando luz sobre aquel oscuro acontecimiento. La tesis oficial de un buen hombre aplastado por el peso del papado no se compadece con los datos de una personalidad firme y decidida, con un corazón fuerte, acostumbrado a las subidas a los Alpes Dolomitas.
Una voluntad manifiesta por parte del Vaticano de esclarecer públicamente lo acontecido en torno a la muerte del papa Luciani, en vez de la represión de cualquier investigación, sería un primer signo de apertura a la escucha de la Palabra viva de Dios. Seguir echando tierra sobre el asunto es querer seguir tapándole la boca a la Palabra para después decir que no dice nada, que está callada, que guarda silencio. Amordazan a Dios para después escandalizarse de su silencio… ¡qué hipocresía farisaica!
11-Junio-2006
Estimado Iordi Bisbe-Monturiol: dices “Tienen el deber de buscar y publicar la verdad”. Pero eso ya lo sabían cuando impidieron que conociéramos los resultados de la autopsia, y lo impidieron para que nadie los conociera: prefieron ocultar la verdad, porque ellos la conocían: la que nos han dado como verdad, no es la verdad: saben de sobra que la autopsia aclaraba la causa de la muerte del Papa, y por eso no la conocemos.
Tuvieron mucho tiempo para prepararlo todo y dispusieron de varias horas después de la muerte del Papa, hasta que dieron la noticia, tiempo suficiente para ocultar cualquier indicio; allí no podía entrar la policía, es su propio Estado Vaticano, de su propiedad, y allí sólo mandan ellos. Tienen siglos de experiencia en intrigas y secretos y en ocultar pruebas.
Si Juan Pablo I fue asesinado, lo cual no me extrañaría nada, nunca lo sabremos en este mundo, por eso están tan traquilos; en el otro … quien sabe.
Añoramos que alguna vez haya justicia para todos, sobre todo para los que más han sufrido y para los que menos han vivido en este mundo. Espero que haya esa justicia divina en el reino de JESUCRISTO, en el mundo de Dios; yo no saldré muy bien parado, pero tantos han sufrido tanto y han vivido tan poco, que no creo que Dios los hiciera para que a la muerte de su cuerpo se acabara su existencia para siempre.
En cuanto a lo de Valencia, te preguntas “¿Ratzinger es consciente de cómo lo utilizan unos y otros? ¿Sabe de dónde saldrá el dinero? ¿Sabe cuánto se malgastará? ¡Y las incomodidades de los valencianos por dos escuetas jornadas de jolgorio!”
Es como preguntarse si Bush sabe lo que hace su CIA: él es el jefe del director de la CIA, Bush padre fue antes director de la CIA … Aunque luego le tapen al Presidente fingiendo que Bush no sabía los crímenes de la CIA, es obvio que sabe y consiente lo que hace la CIA, incluso que lo ordena él mismo.
Aunque si la prensa descubre algo, condenan al último mono: a la soldado England.
Por supuesto que el Papa sabe todo lo que te preguntas: él dirige el Vaticano y es el Jefe con todos los poderes en su mano, más que los que tiene Bush en EEUU: es monarca absoluto.
Ratzinger conoce el Vaticano al dedillo y sintoniza con su curia plenamente: él era el más destacado elemento de la curia desde hace decenas de años con Wojtyla: Ratzinger manda en el Vaticano y en la Iglesia, no como Juan Pablo I: por eso el de la sonrisa duró sólo 33 días.
11-Junio-2006
Bueno, leeré con más atención todas las refernecias que señala Baruc de Pilar Belosillo y otros. Lo promero. Ya veremos…
Sigo creyendo, por ahora, que lo importante es que eligieron a un papa que no encajaba en el sistema. Y le hicieron la vida imposible. Y el corazón de Luciani, que se había “hecho el fuerte” antes y después del Cónclave -normal, yo soy cardiópata y mayor y lo entiendo- no resistió. Y después buscaron acertar más con Wojtyla, un papa que visitó la tumba de El Padre antes de entrar en el cónclave. Acertaron con lo que querían, acelerar la restauración.
Hasta ahí me lo creo todo. Me quedó con lo que cuenta Zizola, que ya es grave.
La otra trama, la del asesinato, me cuesta creerla porque no hay prueba y porque no la necesito. Como no necesito la trama del santo Grial (la santa sangre) y el código Da Vinci para saber que Jesús fue revolucionario en cuanto a la dignidad de la mujer y el papel que le dio a María de Magdala y a las mujeres. Con lo que hay incluso en los evangelios canónicos me basta. Y aunque no lo hubiera querido Jesús hoy es una ignominia seguir discriminando a las mujeres o demonizando el sexo. Para eso no me hacen faltas conjeturas de cómo pudo ser la historia real. Y para desear que a la Iglesia venga y resista otro papa como Juan XXIII o Juan Pablo I, tampoco. ¿Entiendes Baruc? Estoy de acuerdo contigo y con Jesús López en el mensaje no en “la película”. Y siento repulsión por esas “videntes” como la “Erika” que condicionó la vida de Urs Von Balrhasar los últimos años, lo siento…
11-Junio-2006
Precisamente el testimonio de Don Germano Pattaro, su consejero teológico, es uno de los más importantes. Tras años de silencio, Germano Pattaro testificaba: (”aunque estoy seguro que suscitará en muchos, aquí en Venecia y en Roma, profundo estupor”): “El papa Luciani estaba en el camino de la profecía”.
A la “persona de Roma” está dedicado todo el capítulo tercero de El día de la cuenta: “quizá el testimonio más importante” dice su autor. Camilo Bassotto recibió, firmada a mano, fechada el 14 de mayo de 1989 la declaración de la “persona de Roma”. Era el día de Pentecostés. Todo un detalle: fue un impulso del Espíritu, para el autor del libro. “Su testimonio sobre lo que le dijo Juan Pablo I y, particularmente, sobre la comprometida situación que, a su pesar, como Papa, tuvo que afrontar (destitución de Marcinkus, degradación del IOR, posición firme y clarificadora ‘delante de todos’ frente a la masonería cubierta o descubierta y frente a la mafia) hace historia y, sobre todo, hace justicia al papa Luciani”. Camilo lo publicó, aunque sin dar el nombre de la fuente: “Los apuntes que le adjunto son para usted… Medito también la idea de publicarlos, pero el puesto que ocupo no me lo permite, al menos por ahora”.
A la “persona de Roma” se dirigió Pilar Bellosillo en 1985 para entregarle el Pliego sobre la muerte de Juan Pablo I, del sacerdote Jesús López Sáez, publicado en la revista Vida Nueva. “Es un tema relacionado con la purificación del templo… hecho desde un discernimiento de la escucha de la Palabra… contrastada montones de veces (…) Se ha metido en la comunidad la presencia de Juan Pablo I, comparamos su muerte con la de santo Tomás Becket (…) Creemos que monseñor Pironio lo puede comprender, a él se le puede decir”. De regreso de Roma, Pilar contó la experiencia de su encuentro con el cardenal. Su testimonio, grabado en cinta magnetofónica, se puede escuchar, y leer completo, en Internet (”Viaje de Pilar Bellosillo a Roma”).
Una mística, Erika, asegura en el último libro preparado por el famoso teólogo Urs Von Baltasar, “Erika”, haber tenido una revelación: ve a dos hombres entrando en sus aposentos e inyectan una medicina mortal al Papa Luciani… y “el Santo Padre lo sabe y lo cree”. Poco después, Juan Pablo II concedía el capelo cardenalicio a Von Baltasar.
También, hubo de pasar un tiempo para que Sor Vincenza, la primer testigo del cadáver, pudiera hablar ante el amigo fiel de Luciani, Camilo Bassotto, (la “fuente veneciana”): “Hablé en dos ocasiones con sor Vincenza. La primera, con la provincial delante. La segunda, a solas. En esta ocasión, sor Vincenza se echó a llorar desconsoladamente. Yo no sabía qué hacer. Sor Vincenza me dijo que la Secretaría de Estado le había intimidado a no decir nada, pero que el mundo debía conocer la verdad. Ella se consideraba liberada de tal imposición en el momento de su muerte (ya acaecida, en 1983). Entonces podría darse a conocer”.
Pero lo más sorprendente fueron las tres lecturas y el salmo correspondientes al día 26 de agosto de 1978, el día de su elección. Hablaban de la destitución del mayordomo de palacio (Marzinkus, el banquero de Dios), de Isaías; de que “El Señor se fija en el humilde”, como decía el salmo 138; que, casualmente, también se leía el día de su muerte. “Qué insondables son tus decisiones, qué irrastreables tus caminos” decía la segunda lectura, de la carta a los Romanos,11,33-36, que vino como anillo al dedo para dar cerrojazo al asunto. Y, como remate, el evangelio era el de la confesión (y la elección) de Pedro: “Tú eres el Cristo… Tu eres Pedro…” (Mt 16,13-20).
Su última jornada como Papa, en la mañana del 28, recibió a unos obispos filipinos dándoles la bienvenida con el pasaje que se había encontrado en el breviario, casualmente el mismo que citó Pablo VI en su visita a Filipinas: Yo debo dar testimonio de su nombre: Jesús es el Cristo. Era la confesión de Pedro cumplida en Juan Pablo I.
¿Puede un papa “abrumado por el peso del papado” disponerse a hacer importantes cambios en la sede de Pedro a los pocos días de su elección?
Para algunos, se trata de conjeturas… Otros nos fiamos de esos testimonios. Y, además, de la Palabra.
11-Junio-2006
Baruc vuelve a decir que hay que repklantearse si Juan Pablo I fue asesinado o no y que nosotros hemos cortado la cuestión demasiado pronto. Como yo no deseo dejar de buscar la verdad nunca, doy un vistazo en Internet al libro de Jesús López de Sáez de la Comunidad de Ayala. Veo que no aporta ningún argumento para probar sus conjeturas. Los testimonios de que dispone (recogidos de forma indirecta a partir de contactos tenido tenidos varios años después, en sus viajes a Roma deespués de 1985) son los mismos de que disponía Zizola en los días inmediatos a su muerte. Sobre todo el relato de Sor Vicenzina sobre las horas antes y el decubrimiento del cadáver; y los impresionantes testimonios del teólogo Germano Pattaro. Esta información confirma que Luciani habría sido un papa muy diferente a Wojtyla. Que se habría parecido más a Roncalli. Que seguramente los altos personajes de la curia romano lo percibían y fueron muy “duros” con él. Que ni él ni los suyos se tomaron los problemas de salud en serio: pensaba traer a su médico Da Ros desde Venecia como médico personal y no se había puesto en manos d elos médicos vaticanos para un reconocimiento a fondo. Que se llevó muy mal la gestión de las noticias “post mortem”. Todo esto lo dice Zizola que antes de la muerte de Juan Pablo I ya tenía contacto directo con quien después sería la fuente principal del libro de Jesús López. Volvemos a reproducir otro texto del libro citado y a decir que, a pesar de todo, no hay prueba seria sobre que confirme como verosímil la “conjetura” del asesinato:
“Las noticias que me contaba un teólogo de Venecia, don Germán Pattaro (Venecia, 1925-1986), no podían dejarle a uno tranquilo. A primeros de septiembre el papa lo había llamado al Vaticano. Era uno de los sacerdotes a los que el patriar-ca había marginado y ahora era él mismo quien le pedía ayuda.
“El papa se ha arrepentido de haber aceptado”, decía Pattaro. “No sabe ni siquiera leer un documento de curia, no se da cuenta siquiera de las cien trampas que le están tendiendo. Ha empezado a estudiar los dossiers de la secretaría de Es-tado. Ha mandado traer los de la letra A (Alemania, Argentina, Austria…). ‘Debo comprender cómo está la Iglesia y comienzo por orden alfabético’, me ha dicho. Cumple horarios insoportables de trabajo. Luciani se ha quejado de cierta hincha-zón en las piernas, pero ha hecho broma de ello. La curia lo está agobiando por todas partes con el arma de los dossiers urgentes. Tal vez quieren sacar provecho de la inexperiencia del papa para que les delegue más poder y volver a hacer lo que se les antoje en la Iglesia. Él está aterrorizado de tanto cinismo, yo le he desdrama-tizado las cosas, pero también he intentado abrirle los ojos. Me parece que se incli-na a no tomar decisiones apresuradas, al menos durante un año, para poder des-pués llevar a cabo su programa”.
El teólogo veneciano, a quien había conocido en las sesiones anuales del Se-cretariado para las Actividades Ecuménicas en el Mundo que se celebraban en Mendola (Bolzano), aseguraba que el programa incluía una encíclica sobre la unidad de los cristianos y otra sobre la colegialidad de los obispos con el Romano Pontífi-ce. El papa estaba decidido a hacer del Sínodo un verdadero instrumento de go-bierno de la Iglesia universal. Por otra parte ya lo había ya anunciado solemnemente en su discurso inaugural: “Queremos valorar la colegialidad de los obispos, sirvién-donos de su acción en el gobierno de la Iglesia universal, sea mediante el órgano sinodal sea a través de las estructuras de la Iglesia romana en la cual ellos participan por derecho propio”. Estaba pensando en hacer más vinculante la consulta a las Conferencias Episcopales locales y a los consejos presbiterales de las diócesis en la elección de los nuevos obispos, recordando que él, presidente de la Conferencia Episcopal de las Tres Venecias, se había enterado por L’Osservatore Romano de los nombres de obispos enviados a las diócesis de aquellas regiones.
En un momento de desaliento el papa había dicho a don Pattaro: “Empiezo a comprender ahora lo que no había comprendido antes. Todos hablan aquí mal de los otros. Si pudieran, hablarían mal incluso de Jesucristo”. Al cardenal Villot le había confiado: “Aquí todos hablan al papa como si estuviese en la copa de un ár-bol, lejos, inalcanzable, intocable. Yo no soy un rey: soy un padre, un hermano, un amigo de todos. Así deseo ser tratado. Dígaselo a todos”. (Zizola, La otra cara de Wojtyla, 100-101)
11-Junio-2006
A propósito del “silencio” de Dios en torno a la muerte misteriosa del papa Luciani, la respuesta no la hemos de encontrar ni en los teólogos cortesanos ni el los vaticanistas que, a fin de cuentas, “viven” del vaticano. Por lo que leo en el foro, la revista Atrio se posiciona, cerrando el caso de un plumazo, en la tesis de un vaticanista “crítico”, Zizola, que “estuvo muy cerca de los hechos”. Pero la respuesta no la hemos de obtener de éstos, sino de la Palabra. Dios habló, no permaneció mudo. Sólo unos pocos captaron su mensaje. Dios hablo (por poner sólo un ejemplo, pero hay muchos más) a través del salmo 79: “… han profanado su santo Templo … han dado los cadáveres de tus siervos como pasto a los pájaros del cielo…”. Esa muerte no es una obsesión, Admin. de Atrio, es un tema de justicia y de purificación del Templo. A cuantos sentís inquietud por la muerte de este papa, que se fue “arrebatado” como Elías, os quiero decir que hay dos libros que afrontan desde la denuncia profética, la muerte del papa Luciani, un continuador de Juan XXIII: “Se pedirá cuenta” y “EL DÍA DE LA CUENTA. Juan Pablo II a examen”. Los ha escrito un sacerdote, Jesús López Sáez, fundador de la Comunidad de Ayala. Él optó por ese camino de la denuncia profética a continuar (y medrar) en el puesto de responsable nacional de Catequesis de Adultos en la Conferencia Episcopal. EL DIA DE LA CUENTA está en las librerías y también en INTERNET (www.comayala.es). A mí me conmovió. Y me resituó.
10-Junio-2006
La Divina Providencia tiene la magia de Dios dándonos lo que necesitamos a través de nuestras actitudes positivas, de nuestro trabajo, de solidaridad de todos los que viven la vida como como colaboradores del reino, lo sepan o no.
Creer en la Divina Providencia, más que un acto de fé, es una actitud vital, es confiar el futuro al Amor de Dios y preocuparnos del “aquí y ahora” nuestro y de los démas. Es actuar desde la seguridad de que Dios nos ama y esta alegría nos desborda hacia los demás. Estoy segura de que muchos de los que aquí dialogamos querenos vivir así. Algunos días lo logramos, otros, somos vencidos por nuestras propias miserias internas y perdemos la alegría de ser cristianos.
10-Junio-2006
[…] Atrio […]
10-Junio-2006
¿Cuántos foristas creemos en la Divina Providencia, Deme? Pues depende de lo que entiendas por ella. Si tomas como metafísica las metáforas que utiliza la Biblia…pues no, no creo. No creo en ese Dios que movería los hilos de la naturaleza y de la historia como el animador de un escenario de marionetas o el mago que se saca un conejito de la chistera. A quienes tengan una idea tan infantil (la de la teología tradicional), les vendría de perlas el libro de Torres Queiruga “Recuperar la creación”. Modestamente yo también me voy a atrever a terciar en el tema con el libro “RELIGION SIN MAGIA” de próxima aparición. Aunque levante ampollas.
Juan Luis Herrero
09-Junio-2006
Lo del Papa Luciani sigue clamando al cielo, tras dos largas décadas. No ha prescrito. Tienen el deber de buscar y publicar la verdad.
Lo de Valencia es desmesurado de raiz. Los conservadores venden “su visita” en vistas a su electorado. La iglesia vende su poderío y añora “La Cristiandad”, ese aborto histórico. Los necesitados ven en qué jueguecitos se emplean los dineros.
¿Ratzinger es consciente de cómo lo utilizan unos y otros? ¿Sabe de dónde saldrá el dinero? ¿Sabe cuánto se malgastará? ¡Y las incomodidades de los valencianos por dos escuetas jornadas de jolgorio!
¡Sigamos en el uso de la libertad de pensamiento, conciencia y expresión!
09-Junio-2006
Volviendo al artículo inicial…
¿Cuántos foristas de ATRIO creéis en la Divina Providencia? Simplemente pregunto.
08-Junio-2006
Zizola no es la solución sino parte del problema. Pinta la poca salud del papa y la sobrecarga del papado. Esa es la versión oficial que no se compagina con los hechos. El problema está en los hechos que se pintan sin sustento y que acallan las voces que reclaman la verdad de los hechos. La salud de Luciani era buena para los médicos que lo trataron y mala para los que se plegaron a la versión oficial. La forma en que aparedió el cadáver excluye el infarto que se le atribuyó. Por qué el cardenal Villot prohibió que se investigara más fehacientemente el hecho? He ahí el problema: el ocultamiento y el impedimento de investigar los hechos.
Si la administración de Atrio no quiere meterse con el tema, está en su derecho de hacerlo, pero ese silencio tampoco aclarará nada sobre los hechos.
08-Junio-2006
Miguel encuentra una interpretación sesgada en mi intervención sobre la muerte de Juan Pablo I. Refiero ahí sólo la opinión de Zizola. ¿Se ha leido el texto que aporto? Por si acaso copio aquí los dos párrafos principales en que se alude a ello, Por cierto, la conclusión de que hay que aligerar la función papal de jurisdicción univrsal y directa, indelegable en la mayor parte de los actos, la propone el Cardenal König como se verá, lo mismo que hizo Juan Pablo II en la “Ut unum sint”. No se trata de ningun “tufillo”. Estos son los dos párrafos de Zizola que copio:
1. “No sonó el timbre, la muerte llamó a su hora. Un papa moría como un marginado, un emigrante de provincia, apenas llegado a la ciudad, en la megainstitución. Solo. Sin ninguna ayuda, consuelo, compañía, como para dejar constancia en la hora suprema de que el papa moría como un simple mortal, matado por el cansancio, en su puesto de trabajo. Y solo, con una soledad no sólo personal sino institucional.”
2. “Pero el veneno no estaba en el café, estaba en el trono, convertido en una institución sacrificante.
“¿Quién ha matado al papa?” escribía André Mandouze. “Es imposible responder otra cosa: nosotros lo hemos matado. Nosotros los que seguimos haciendo del papa un ser fuera de lo común, dotado de todas las virtudes, de todas las fuerzas, de todos los carismas y sobre todo de todos los poderes. Nosotros no nos damos cuenta de que esta desorbitada investidura tiene como corolario el vaciar a la Iglesia en su conjunto de lo que precisamente hace que sea una Iglesia”.
Se supo más tarde que Yallop había escrito su novela recogiendo rumores, desahogos y cotilleos por los basureros de la curia romana. Donde, de hecho, alguno tenía interés en trivializar el sentido específico de aquella muerte, para ocultar al mundo y a la Iglesia lo que verdaderamente representaba: un último aviso, escatológico, de que el poder papal tenía también el hacha en la raíz.
El único que invitó a comprender el signo fue el cardenal Franz König de Viena: “Es necesario reducir, más aún de cuanto se ha hecho hasta ahora, el peso que comporta este cargo, delegando en otros algunas funciones pontificias, de manera que no se supere el límite de fatiga tolerable por un ser humano. Tomar la brevedad del reinado de Luciani como un ‘signo de los tiempos’ significa por tanto ponerse a trabajar en la reforma del papado” .”
08-Junio-2006
Jesús hizo por todos la gran pregunta: ¡Díos mío, Dios mío1 ¿por qué me has abandonado? Desde entonces todos los cristianos sabemos que Dios es silencio clamoroso, que deja su vida (la Vida) en nuestras manos.
Por eso, no podemos preguntarle ante un crimen como el Holocausto: ¿dónde estás. oh Dios? Debemos preguntarnos: ¿dónde estábamos nosotros, hombres y mujeres, especialmente los alemanes, especialmente la Iglesia mía, la católica, con tantos y tantos unidos a Hitler? Me dijo una viejita analfabeta, refugiada de Prusia Oriental: ¡Lo sabísmos todos, pero muchos, los más grandes, los importantes, casi todos, prefirieron ignorararlo.
El tema no es “donde estaba Dios”, sino ¿ddonde estábamos, nuestros amigos, alemanes y españoles de entonces? y ¿dónde esamos hoy, cada día que mueren 50.000 hombres, mujeres y niños de hambres, mientras seguimos discutiendo teorías y teorías? Hasta mi abuela sabía:¡obras son amores y no buenas razones!
No queremos razones, que han engañado y engañan, queremos la razón de las obras, las mías, las nuestras: la razón de los que ponen a los otros por encima de todas las razones del sistema que sea…
Muchos seguimos dictando grandes razones,haciendo conferencias hondas sobre los riesgos de la vida, en nuestro lujoso barco, mientras se hunden a nuestro lado miles y miles en pateras… Y eso no lo digo yo, que soy un creyente viejo, sino que lo dice un filósofo poco piadoso como Sloterdijk. No,no nos quejemos a Dios, pues de lo contrario mostramos que no creemos
Por eso, cuando decimos Dios ¿donde estás? nos repite el eco de Dios, que está dentro de nosotros. ¿y vosotros, todos vosotros, sobre todo los que os decís mis amigos… donde estábais y dónde estáis? Si Dios hubiera empezado respondiendo en Auschwitz y matando nazis con sus razos…. no habríamos quedado al fin ninguno. No es la culpa de los otros lo que nos importa (un nuevo chivo emisario)… es nuestra culpa ¿somos capaces de soportarla?
Así leo lo que dices Herrero amigo, así lo siento… y en medio de todo me alegro porque no sé cómo pero sé atisbar algo de Dios en todo esto. Lo digo bajito, muy bajo, pues no quiero molestar a quienes miren las cosas de otra forma.
Y una cosa más… en Auschwitz puedo echar la culpa a muchos que haceían y sabían, que querían matar a todos… pero cuando cojo la mano de una mujer con Alzeimer, cuando miro en los ojos de un demente…. que no tiene más “culpa” que los genes…. me pregunto ¿dónde estás, oh Dios? Y Dios también me responde: estoy ahí ¿por qué no le quieres tú como yo le quiero, aunque no lo entiendas?
Y vuelvo con Jesús, amigo Herrero, vuelvo.
Gracias por habernos dicho esas cosas. Xabier
08-Junio-2006
Sol,
¿No te parece excesiva e impertinente la referencia a un hecho ocurrido hace más de ¡60 años!, sacándolo además de contexto (todos los jóvenes alemanes de la edad del Papa fueron movilizados). Respecto del silencio de la Iglesia, creo que te dejas llevar por la actual propaganda (la llamo así porque es totalmente contraria a la verdad histórica) y no tienes mucha idea de lo que hizo la Iglesia en ese periodo. Como enseñar al que no sabe y corregir al que yerra son obras de misericordia, me brindo desde este momento para documentarte (yo no quiero convencer a nadie de nada) al respecto.
08-Junio-2006
Para Joxema.
Sí, se puede (y debe) proclamar el Evangelio. Es lo que la Iglesia católica lleva haciendo dos mil años.
08-Junio-2006
A la administración de Atrio
Me parece muy oportuna la puntualización sobre el tratamiento en este foro de las causas de la muerte de SS Juan Pablo I. Pero sí quiero ceñalarle que me parece muy sesgada la interpretación que de paso se hace sobre este hecho: megainstitución, peso insoportable para un solo hombre… Desde un punto de vista objetivo esa explicación queda refutada por la reazón esas causas han existido desde que Cristo fundó la Iglesia y los papas no han caido sepultados por una resonsabilidad insoportable. Lo que sí noto yo en su explicación es el tufillo tan caro a ciertos sectores intraclericales (afortunadamente casi irrelevantes) y extra y anticlericales como ustedes, esa música que les gusta tanto, pero que nada tiene que ver no con la tradición de la Iglesia ni siquera con el Concilio Vaticano II (en su interpretación correcta y no en la manipulada y sesgada que se ha le ha dado), de la “democracia” en la Iglesia (¡toma del frasco!), la colegialidad, etc. Seamos un poco más serios y objetivos en el análisis de los acontecimientos históricos, como ocurre en este caso ¡Ah!, y nunca perdamos de vista que “el Espíritu sopla donde quiere…”
08-Junio-2006
Hay quien sigue obsesionado por el “secreto oculto” de la muerte de Juan Pablo I. No es el tema a debatir en esta página. Maniobras como la de “queremos saber toda la verdad” se montan para desviar la atención de lo principal. No creo que sea el caso. Quien quiera saber la verdad, lea el relato que hace Giancarlo Zizola. Estuvo muy cerca de los hechos y del nacimiento del rumor sobre el envenanimiento. Para mí su conclusión es definitiva. A “Albino el Breve” lo mató la megainstitución que crea una función imposible de ejercer por un hombre a quien deja solo con ella. Una serie de circunstancias, que se hubieran podido prever y evitar, le produjo el infarto. No creo que haya más que debatir sobre sobre ocultas tramas.
08-Junio-2006
Sí, señor Miguel, estoy obsesionado don el tema de la «muerte» de Juan Pablo I porque veo el símtoma patente de la metástasis cancerigena que se ha instalado en la curia vaticana y no veo en tí ningún título para que me hagas callar.-
Silencio cuando hay que cantar las cuarente.
Silencio en los que temen comprometerse
Silencio y falsía en los que temen a la verdad
Se puede proclamar el Evangelio con tanto silencio?
08-Junio-2006
Yo me quedo con la pregunta retórica que hizo el Papa y que tanto está dando que hablar ¿Por qué Dios Mio consentistes esto?.
Manda narices! viniendo de quien viene, dónde estaba él por entonces-en las Juventudes Hitlerianas_¿Quién se mantuvo al lado del poder como siempre y no dijo nada viendo como millones de judíos eran exterminados?. LA IGLESIA CATOLICA
08-Junio-2006
Para muchos, El Dios del Pueblo Es Yavhé Sebaot, Señor de los ejercitos, mágicamente todopoderoso y milagrero.Ese Dios callóen el Holocausto. Para otros, el Dios que camina delante de su pueblo peregrino, es el DIos Amor,fecundo y creador a quien podemos llamar Abba, que habla en el susurro y que se sirve de las manos de los hombres, de la solidaridad inspirada en el corazón de cada hombre y escuchada libremente para construir la justicia del mundo.
Ese Dios no se calló en el holocausto.Habló a través de la marginalidad de los verdaderos profetas siempre alejados de las esferas de poder.
Habló através del “resto de Israel”, de esos pocos o muchos hijos de Dios casi anónimos que se jugaron la vida escondiendo personas para salvarles de la muerte. Dios habló desde los hombres y mujeres de ese pueblo de Dios que transcienden los límites de las religiones por la grandeza de su Fe y de su compromiso.
En Israel se habla de los justos, de los seres humanos que supieron jugarsela por otros. Algunos son conocidos, otros no, abarcan distintas culturas distintas religiones.
Dios habló en la segunda guerra, al corazón de todos los hombres, como lo hace ahora. Solo el resto de Israel supo escucharlo.
Y Jesús estuvo presente en los Campos de Concentración, sufriendo con los que sufren, como lo hace ahora. Un resto de Israel lo acompaña.
07-Junio-2006
Amigo Josema: es muy posible que Juan Pablo I muriera asesinado, para evitar que ese Papa hubiera hecho realidad la Iglesia pobre que necesita el cristianismo.
La autopsia hubiera disipado todas las dudas, y por eso no conocemos sus resultados: prefirieron que permanecieeran las dudas por siempre, antes de que prevaleciera la verad. Les interesó ocultar la verdad.
Quienes la impideron (Villot y Wojtyla) sabían lo que trataron de ocultar, impidiendo que el mundo conociéramos los resultados de la autopsia, e impidiendo toda investigación, aprovechando que están en su Estado Vaticano.
La verdad os hará libres, nos dijo JESUCRISTO: pero en los palacios del Papa y de la curia vaticana, en el Estado Vaticano, hace siglos que manda el secretismo, típico del Vaticano: allí no está en vigor el estilo de JESUCRISTO, ni su mensaje.
Los asesinatos han acompañado tantas veces la Historia de la Iglesia, que uno más que quede en la sospecha no importa, aunque sea el de un Papa.
07-Junio-2006
¿Por qué el clamoroso silencio de Dios ante tantas estupideces, lugares comunes, fracesitas progres, en definitiva: indigencia intelectual (eso sí, con toque anticapitalista, pobrescitos que se mueren de hambre, etc. que no falte)?
Repito lo dicho en otros comentarios sobre la vista del Papa a Valencia: estáis que sulfuráis. Gozoso, regocijante…
07-Junio-2006
Joxema, estás obsesionado con la muerte de Juan Pablo I. Si sabes algo, cuéntalo; si no, cállate, que como sigas dando la vara nos van a volver a castigar con alguna novelita de tres al cuarto…
07-Junio-2006
Me sumo al repudio de los gestos faraónicos.
Pero hay algo más que le pediría al papa, a los obispos y a todo el que sabe algo al respecto. Por qué tanto silencio (redundante con el de Dios?) acerca de la «muerte» de Juan Pablo I?
Tengo la impresión de que si de verdad se quiere servir la verdad en la Iglesia, la muerte de Albino Luciani tiene que ser esclarecida rompiendo el silencio cómplice de ya casi 28 años.
Dios seguirá callando, pero Jesús nos instó a gritarlo desde los tejados por imprenta, por radio, por internet…
Que vibren los techos del mndo.
Ya que la muerte de Luciani conlleva mucho mayor significación que la de la cantante Rocío.