La lágrimas de Sor Vicenza
29-Septiembre-2006 Braulio HernándezEl 26 de agosto de 1979, en el primer aniversario de la elección del papa Luciani, su sucesor, el papa Wojtyla, fue invitado al pueblo de Juan Pablo I, Canale dÁgordo, en las montañas dolomíticas. Casualmente, como en el día de su funeral, la misa, también en la plaza, estuvo pasada por agua. “…Estoy conmovido… son las lágrimas de la montaña” dijo Juan Pablo II.
Una monja también lloró, desconsoladamente, pero en privado… Fue años atrás. Era sor Vincenza: la primer testigo del cadáver del papa de la sonrisa; el papa que eligió “Humilitas” como lema papal; el papa que declaraba que Dios era a la vez padre y madre, causando el escándalo de algunos purpurados: “el papa blasfema”. Un papa atípico –de la madera de Juan XXIII- que le escribía cartas tiernas a Pinocho. Un papa que, lejos de estar abrumado con el peso del papado -como, interesadamente, se dijo en día-, estaba dispuesto a hacer cambios importantes en la Iglesia, y en la Curia. Para continuar con la labor de Juan XXIII. “Sé que un obispo alto y robusto, siempre de esta casa, ha declarado que la elección del papa ha sido un ‘descuido’ del Espíritu Santo”, comentaba Albino Luciani. “Puede ser”, respondía con sorprendente humildad, y con humor, pero “No he sido yo quien ha querido ser Papa. Yo, como Albino Luciani, puedo ser una zapatilla rota, pero como Juan Pablo es Dios quien actúa en mí”. Casualmente, una de las lecturas del día de su elección decía: Dice el Señor a Sobna, mayordomo de palacio: Te echaré de tu puesto, te destituiré de tu cargo (Is 22,19-21). Un cardenal amigo, Felici, le anticipó que tendría un “vía crucis”.En la dirección opuesta a su sucesor, Albino Luciani no habrá sido un papa estrella. Y menos un monarca absoluto: “En estos días he sentido curiosidad de leer en el Anuario Pontificio los titulares con que está condecorado el Papa… Es un residuo del poder temporal. Falta sólo el título del Papa Rey. Los títulos verdaderos deberían ser: …elegido obispo de Roma y por ello sucesor del apóstol Pedro y por ello siervo de los siervos de Dios. ¿Cómo puede el Papa presentarse y dialogar, como hermano y padre en Cristo, con las Iglesias hermanas, investido de aquellos títulos?”. “Tengo la impresión de que la figura del Papa sea demasiado alabada… Hay un cierto riesgo de caer en el culto a la personalidad, que yo no quiero en modo alguno… La Iglesia no es del Papa, es de Cristo”.
Desmintiendo la versión oficial, fue Sor Vincenza, y no el secretario personal de Juan Pablo I (el obispo John Magee), quien encontró su cuerpo, aún tibio, sentado sobre la cama, iniciando una leve sonrisa, y con unos folios en la mano. Ella opinaba que habría muerto entre la una y las dos de la madrugada del día 29. Fue una muerte dulce, sin lucha, que no encajaba con la versión oficial: “infarto de miocardio”, se ha dicho. La fatal noticia se anunció al mundo con extraña tardanza: casi tres horas después. Sor Vincenza lamentaba la ausencia de un verdadero certificado médico oficial sobre la verdadera causa mortis del Papa Luciani… como sin embargo se hizo con sus antecesores, el Papa Juan y con Pablo VI. Lo confesaba ante Camilo Bassotto, el periodista veneciano, el amigo fiel de Luciani y “la principal fuente veneciana”. Él fue recogiendo el testimonio de la línea caliente de testigos que, con el tiempo, empezaron a hablar.
“Un enfermo de corazón no escala montañas, como hacía el patriarca conmigo todos los años. Íbamos a Pietralba, cerca de Bolzano, y subíamos al Corno Bianco, desde los 1500 hasta los 2400 metros, a buena velocidad… Aquel verano del 78, con la muerte de Pablo VI, cambió su programa”, lo confesaba, años después, Mario Senigaglia, su secretario en Venecia. En 1998 el cardenal brasileño, Aloisio Lorsheider, tuvo el extraño coraje de romper el silencio oficial: “Las sospechas siguen en nuestro corazón como una sombra amarga, como una pregunta a la que no se ha dado respuesta”.
Sor Vincenza era como una madre para el papa Luciani, recordaba Camilo Bassotto, responsable de los archivos venecianos de Juan Pablo I. Así lo cuenta: “Hablé en dos ocasiones con sor Vincenza. La primera, con la provincial delante. La segunda, a solas. En esta ocasión, sor Vincenza se echó a llorar desconsoladamente. Yo no sabía qué hacer. Sor Vincenza me dijo que la Secretaría de Estado le había intimidado a no decir nada, pero que el mundo debía conocer la verdad. Ella se consideraba liberada de tal imposición en el momento de su muerte (ya acaecida, en 1983). Entonces podría darse a conocer”. (El día de la cuenta)
Hoy, 28 años después, la prensa se hace eco de aquella muerte, tan inesperada: “Italia revive con pasión la muerte de Juan Pablo I” (El Periódico, 29 de septiembre de 2006). Lo dice en la página 33: esos fueron, casualmente, los días de su efímero pontificado. “Grupos católicos exigen análisis para confirmar las causas del deceso”. En el primer libro del cura Jesús López Sáez (Se pedirá cuenta, está en la RED) se recoge que “según una encuesta realizada en Italia (Ya, 8-10-1987), el treinta por ciento de los italianos estaba convencido de que Juan Pablo I murió asesinado; o sea, más de quince millones de personas”. Volviendo al artículo de El periódico: “Entre quienes insisten en exigir una investigación se halla el sacerdote y teólogo abulense Jesús López Sáez, que lidera una comunidad de cristianos de base en Madrid y que ha publicado libros y artículos sobre la extraña muerte, a los 65 años, de aquel Pontífice. ‘Sin antecedentes coronarios y sin autopsia oficial no se puede sostener la tesis del infarto’, subrayaba esta misma semana ante la RAI, la radiotelevisión pública italiana. ‘Hay que averiguar de qué murió el Papa analizando el cadáver’. La comunidad aludida es la Comunidad de Ayala, de Madrid, una comunidad para quien la muerte de Albino Luciani guarda paralelismo con la muerte de santo Tomás Becket.
Casualmente, también fue una mujer, Pilar Bellosillo (100 mujeres del siglo XX que abrieron camino a la igualdad en el siglo XXI) la encargada de viajar a Roma, en 1985, enviada por la comunidad, en misión profética, para entrevistarse con el cardenal Eduardo Pironio, un amigo de confianza: para hablarle del Pliego de Jesús López Sáez, publicado en la revista Vida Nueva, hablando sobre la extraña muerte de Juan Pablo I. A raíz de ese Pliego, tras los consiguientes “avisos” (de eso, ni una palabra más), el sacerdote (que no se calló, en conciencia) fue destituido del cargo de responsable nacional de Catequesis de Adultos, en el Secretariado Nacional de Catequesis de la Conferencia Episcopal Española.
Creo oportuno, interesante, extraer el siguiente párrafo del Viaje de Pilar Bellosillo a Roma (en Internet) :
“Se ha vivido en la Comunidad la presencia de Juan Pablo I; comparamos su muerte con la de santo Tomás Becket. Experiencia suficientemente contrastada, especialmente la Palabra de Jeremías 36 (toma un rollo de escribir), y de Apocalipsis 1 (escríbelo en un libro). Que la Palabra nos impulsa -ha impulsado a Jesús- a juzgar, e impulsa a decirlo. Y en ese momento llega la invitación de Roma –me llega a mí- para participar en esta conmemoración del lunes: la celebración de la promulgación del Decreto de Apostolado Seglar. Nos parece que esto no es una casualidad porque en la Comunidad - especialmente Jesús López- creemos que monseñor Pironio lo puede comprender y que a él se le puede decir. Entonces yo le puedo decir a monseñor Pironio -se lo digo así- que la primera motivación de mi viaje a Roma ha sido precisamente ésta: el poder estar con él y el poder compartir con él esta experiencia, y comunicársela. En el pliego, en el texto, se ha cogido lo que es más valioso del libro de Yallop, y hay una segunda parte de reinterpretación de la figura de Juan Pablo I, situada en el contexto eclesial actual, a la luz de la Palabra. “Si no hubiera sido por la Palabra - dice expresamente Jesús López - no nos metemos en este berenjenal”. Ella nos ha dicho que se escriba (Isaías 36); que se conozca (Salmo 79); que se escriba (Apocalipsis 1); que se celebre (Salmo 81). Insisto, si no hubiera sido por la Palabra, no se hubiera dicho nada”.
“Juan Pablo I pensaba escribir una carta sobre la mujer en la sociedad civil y en la vida eclesial. Se lo dijo a la persona de Roma: “Es hora de que el Papa diga a los cristianos y al mundo una palabra clara, firme y autorizada sobre la dignidad, los méritos, el valor y la misión de la mujer. Demasiado desprecio, demasiados prejuicios y demasiadas marginaciones se han acumulado en los siglos. Nadie podrá jamás medir el dolor, la humillación y la ofensa hecha a la mujer por parte del hombre durante milenios”, “he sabido que los tutores de la ortodoxia del Papa han gritado de escándalo cuando manifesté el concepto de que Dios, además de ser Padre, es también Madre, según las palabras del profeta Isaías. Alguno incluso ha exclamado: El Papa blasfema. Esta gente olvida que toda la Biblia, desde el principio hasta el fin, está cruzada por el grito del amor de Dios que busca al hombre, fruto de su amor y obra de sus manos”. En un momento de gran serenidad le dijo también: “Me encuentro en el espíritu de las palabras del Papa Juan cuando reveló su estado de ánimo de cara a aquella inmensa empresa que fue el Concilio”. “quizá el buen Dios tenía necesidad de un pobre hombre para hacer aquello que quizá habría resultado difícil a un gran teólogo” (extraído de la catequesis La mujer en la sociedad y en la Iglesia).
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01-Abril-2010
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30-Marzo-2010
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05-Octubre-2007
[…] Las lágrimas de Sor Vicenza de Braulio Hernández, […]
17-Enero-2007
considero que la gilesia en este tiempo ha cambiado sus raices, es decir se ha voltiado hacia otro lado, ha cambiado.
no estoy en contra de juan pablo II, ni de Benedicto XVI.
pero si expreso mi ira contra los funcionarios de la iglesia de 1978, por haberle hecho esto a un hombre tan bueno y tan de Dios.
la virgen lo ha dicho: “la muerte de juan, a quien su reinado duro 33 dias, por la copa de champaña dada por parte de uno de la curia, ahora muerto, sera uno de los horrores del mundo”
“y el diablo se ha apoderado de los jerarcas de la iglesia”.
pienso que asi hallan pasado 28 años debemos hacer algo.
a la verdad me ofende que la gente defienda mas a una iglesia (ultimamente llena de pecados) que al propio Dios, Dios es por quien debemos trabajar, anunciando el evangelio y haciendo buenas obras, me cansa la gente fanatica de religion, y todo eso de si apoyo o no apoyo a los papas.
creo que la gente debe empezar a preocuparse por arrepentirse, por predicar el evangelio por ayudar a los pobres, por amar, por leer la biblia, y por todo lo que Dios nos mande. mas no por una iglesia que esta llena de pecados, de mi parte quisiera devolverle la pureza primitiva, pero pues tengo que esperar, de nuevo digo: no trabajen por una iglesia, sino por Dios.
16-Octubre-2006
Os pregunto con todos los respetos a los que habitualmente escribís en este foro:
si sois todos tan “progres” y creeís que la Iglesia hace mal por no escucharos, por qué no os vais de la Iglesia? por qué continuamente la ofendéis, a su doctrina, al Papa y a todo bicho viviente que no comulgue con vuestras frustadas aspiraciones?
Ahora usais a Albino Luciani contra Wojtyla y contra Ratzinger… en fin. lo de siempre… cristianos de base…
09-Octubre-2006
Me permito copiar el siguiente texto
Palabras de Benedicto XVI tras ver la película «Juan Pablo I, la sonrisa de Dios»
CIUDAD DEL VATICANO, lunes, 9 octubre 2006 (ZENIT.org).- Publicamos las palabras que Benedicto XVI pronunció este domingo por la tarde, en la sede del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales, al final de la premier de la película «Juan Pablo I, la sonrisa de Dios», producida por el canal público de televisión italiano RAI. Participaron el presidente de la RAI, el senador Claudio Petruccioli, el director, Giorgio Capitani, y el actor que encarna el papel de Albino Luciani, Neri Marcore’.
* * *
Señor presidente de la RAI,
señoras y señoras:
Acabamos de ver juntos esta bella película, que recorre las etapas más significativas de la vida de mi venerado predecesor, el siervo de Dios Juan Pablo I. Siento la apremiante necesidad de expresar mi sincera gratitud ante todo a usted, señor presiente, y después al consejo de administración y al director general de la RAI por haberme ofrecido a mí y a mis colaboradores esta grata oportunidad.
Saludo a los responsables de «RAI Fiction» y de la sociedad «Leone Cinematografica», che han concebido y producido este interesante largometraje. Dirijo un particular saludo y agradecimiento al director, Giorgio Capitani, a los diferentes actores, en especial a Neri Marcoré, que ha interpretado a Albino Luciani.
Os saludo también a todos vosotros, que habéis acogido la invitación para participar en este encuentro, en el que hemos podido revivir momentos sugerentes de la vida de la Iglesia en el siglo pasado.
Sobre todo hemos podido recordar la figura dulce y llena de mansedumbre de un pontífice fuerte en la fe, firme en los principios, pero siempre disponible para la acogida y la sonrisa. Fiel a la tradición y abierto a la renovación, el siervo de Dios Albino Luciani, como sacerdote, obispo y Papa realizó una actividad pastoral incansable, estimulando constantemente al clero y al laicado a perseguir, en los diferentes campos del apostolado, el único y común ideal de la santidad.
Maestro de verdad y catequista apasionado, recordaba a todos los creyentes, con la fascinante sencillez que le caracterizaba, el compromiso y la alegría de la evangelización, subrayando la belleza del amor cristiano, única fuerza capaz de derrotar a la violencia y de construir una humanidad más fraterna.
Por último, recuerdo con agrado la devoción que sentía por la Virgen. Cuando era patriarca de Venecia escribió: «Es imposible concebir nuestra vida, la vida de la Iglesia, sin el rosario, sin las fiestas marianas, sin los santuarios marianos y sin las imágenes de la Virgen». Es bello acoger su invitación y encontrar, como hizo él, en el hecho de ponerse humildemente en manos de María el secreto de una serenidad cotidiana y de un compromiso concreto a favor de la paz en el mundo.
Una vez más, gracias, queridos amigos, por vuestra presencia. Con afecto, os bendigo a todos vosotros y a vuestros seres queridos.
05-Octubre-2006
Braulio: parece obvio que el mundo nunca concerá la verdad respecto de lo que mató a Albino Luciani, ni aunque se abran todos los archivos secretos o no del Vaticano: sólo la versión oficial.
La Iglesia oficial dijo rápidamente su priemra y última palabra al respecto, y tenía entonces y tiene ahora todo el poder para controlar absolutamente la situación.
Para eso el Estado Vaticano es independiente (creo que el dictador Musolini tuvo mucho que ver en ello).
En cualquier Estado de Derecho (necesariamente democrático) la autopsia es obligatoria en circunstancias como las de la muerte del Papa Luciani, además de ser de elemental sentido común.
Pero en ninguno hay tanto disfraz de Santidad (Santa Sede, Santo Padre, Santa Madre ICAR, Sacro Colegio, Sagradas Congregaciones …) todo lleva nombre de Sacro y Santo en el Estado Vaticano.
Sospechar el asesinato de Luciani a manos de los dueños del Vaticano posiblemente es pecado mortal, ante tanto halo de Santidad. Parecido pasaba con los pederastas, hasta que algunos jueces han logrado perseguirlos.
Villot se llevó el frasco de la medicación que estaba junto al cadáver, y los papeles que éste tenía en sus manos, y dispuso de varias horas para hacer, tocar, mover y ordenar cuanto quiso a sus mandados, incluso el lavado y embalsamamiento inmediatos que borra tantas huellas, y además impuso la obligación de silencio, no fuera a ser que la verdad nos hiciera libres.
Wojtyla no hizo nada por aclarar nada, a pesar de los enormes poderes que tuvo a los pocos días como Jefe del Estado Vaticano: yo no puedo ver como un Santo a quien dejó las cosas así.
¡Lo que no nos habrán ocultado, por el bien de nuestras almas, claro!
Es muy posible que asesinaran al Papa Luciani, el que dijo que los pobres SON los verdaderos tesoros de la Iglesia; luego las conciencias y almas de los inductores, autores, coautores y encubridores se lavan con una buena confesión, y los residuos de los años de purgatorio generados por semejante pecado se suprimen de un plumazo con una buena indulgencia plenaria, similar a la de haber ido a Valencia a aclamar al Ratzinger.
Está todo atado y bien atado en la llamada Santa Madre ICAR.
04-Octubre-2006
A Javier (y de paso a Juan):
Ya no pensaba intervenir. Pero agradezco, Javier, que hayas refrescado la cita: “Si la Iglesia predica la verdad, la ética y la honestidad debe de permitir el re-examen independiente del Vaticano de el cadáver de Juan Pablo I. Este papa me inspiró soplos del Espíritu de Dios sobre su persona”. La cita no es mía, la extraje (lo dije en mi anterior intervención) del foro de Religión Digital en torno al artículo del corresponsal de el diario “El Periódico” en Italia Jordi Casabella: “ITALIA REVIVE CON PASIÓN LA MUERTE DE JUAN PABLO I”. Creo, Javier, que has sabido situarte bien ante el problema, que no lo has eludido. A ver si me explico.
Para Juan es una “cantinela” pretender urgar en la herida (mal cerrada) de la muerte (tan extraña) de Albino Luciani. Porque es un papa que ya ha muerto, “ya no está”, y punto. Es decir: a papa muerto papa puesto: ¡Viva el papa! En realidad, creo que es una forma de bordear el problema, sin mojarse; y, de paso, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, dar a entender que, por ser críticos, hacemos acepción de personas y queremos el mal de la Iglesia: “Entonces parece que usted y otros muchos hacen acepción de personas: Juan XXIII, sí, Pablo VI, regulín, Juan pablo I, un 10, Juan Pablo II, mal, Benedicto XVI, fatal… pero esto qué es. Eso no es amor a la Iglesia”.
Creo que, en el fondo, es una forma de quitarse el “muerto” de encima. Eso es precisamente lo que hicieron los máximos responsables vaticanos (haciendo oídos sordos a los consejos de algunos cardenales extranjeros que pedían que se realizara una autopsia: para acallar las dudas). ¿Acaso no eligió Juan pablo II como lema de bandera el atronador “¡No tengáis miedo!”?. En 1998, el cardenal brasileño Aloisio Lorsheider tuvo el extraño coraje de romper el silencio oficial: ‘Las sospechas siguen en nuestro corazón como una sombra amarga, como una pregunta a la que no se ha dado respuesta”.
Desde aquí le pediría a Juan (un consejo de amigo) que se tomara sólo cinco minutos y se molestara en leer, por ejemplo, “EL VIAJE DE PILAR BELLOSILLO A ROMA” (está en Internet). Su lectura a mi me produjo una inflexión. Yo entonces estaba muy lejos, de vueltas, indiferente. Descubrí a la Iglesia profética, que se moja. Pilar (fue auditora del Concilio Vaticano II) fue una mujer muy conocida y querida en los círculos católicos, amiga, entre otros, de Joaquín Ruiz Jiménez…, y de muchos Eclesiásticos; una mujer que entregó buena parte de su vida a la Iglesia (fue promotora, entre otras muchas cosas de Manos Unidas…etc.). Es decir: una mujer nada sospechosa de querer el mal a la Iglesia. Una mujer que, en el otoño de su vida, cuando ya estaba enferma, y alejada de todas sus actividades, encontró una comunidad, y se encontró con la Palabra. Escuchándola, en comunidad, obedeciendo a Dios antes que a los hombres, ella viajó a Roma (enviada en misión profética). Para sacar a la luz aquel silencio, tenso, aquel sollozo, reprimido, de sor Vincenza: “el mundo debe conocer la verdad”. Para hacer justicia a “un Papa que estaba en el camino de la profecía”. Paz y bien.
04-Octubre-2006
Braulio: le dices a Juan Martínez Uriarte; “Si la Iglesia predica la verdad, la ética y la honestidad debe de permitir el re-examen independiente del Vaticano de el cadáver de Juan Pablo I. Este papa me inspiró soplos del Espíritu de Dios sobre su persona”.
Blair le dice a Zapatero (otros dos Jefes de Estado o similares) que siga adelante aunque le llamen ingenuo; es que realmente Zp lo tiene difícil, pero lo intenta, y tiene posibilidades, y quizá lo logre y nos congratulemos todos (¿todos?)
Pero lo que tú dices no tiene ninguna posibilidad.
La verdad nos hará libres, pero este principio general del cristianismo no es de aplicación en el Vaticano, donde imperan los secretos.
El control del poder en la Iglesia desde el Papado es tan absoluto que impiden la acción del Espíritu de Dios, el cual al fin y al cabo les hizo libres.
El poder absoluto tiende a corromper absolutamente, dice una famosa frase.
Los resultados de la autopsia nos hubieran permitido conocer la verdad: Villot y Wojtyla lo impidieron, porque ellos la conocían.
No permitieron entonces el examen independiente del cadáver, ni siquiera una somera investigación de las pruebas y circunstancias, y nunca permitirán nada al respecto.
Prefirieron y prefieren que las sospechas continúen por siempre, antes de que conozcamos la verdad.
Saludos cordiales.
03-Octubre-2006
Juan Martínez Uriarte, pillín, el término jerarca no tiene significado ni matiz peyorativo, y menos aún despectivo; cualquier diccionario del uso del español lo puede aclarar: jerarca significa miembro de relevancia en una jerarquía, o persona de categoría elevada en una organización.
En cambio sí tiene matiz despectivo por ejemplo el término “progre”, que tan a menudo se vierte este cristiano foro.
Yo no te aplicaría el calificativo de filocapitalista sobre todo porque creo eso te fastidiaría, y yo lo que no quiero para mí, no lo quiero para los demás.
Me sorprende que me digas que “Te ha dolido lo de filomarxista, tranquilo, que no pasa nada” ¿Lo dices porque crees que me ha dolido a mí, y no te ha dolido a tí? ¿O para que no crea que me tengo que disculpar porque me haya dolido?
El marxismo fracasó, pero produjo importantes avances en la conciencia individual y colectiva.
El judío Jesucristo también fracasó y fue asesinado por los jerarcas de su propia religión, la judía.
El capitalismo vencedor produce el injusto orden (el desorden) que impera por el mundo, en el que mueren de hambre y miseria decenas de miles de pobres cada día.
Creo que no es verdad que amamos a los pobres, ya que ellos siguen muriendo a razón de uno cada tres o cuatro segundos, y nosotros gastamos fortunas armamentos, en restaurar y mantener magníficos templos de variados estilos arquitectónicos, o en cosméticos, o en tantos y tantos derroches.
Desde luego no es realidad en la Iglesia que los pobres son los verdaderos tesoros de la Iglesia.
La teología de la Liberación trató de poner a los pobres en el centro de la Iglesia y de la Teología, y fue condenada por Wojtyla y Ratzinger pretextando que era marxista, y por el contrario santificaron al que fue Marqués de Peralta y no al mártir Oscar Romero, asesinado por defender a los pobres.
En mi modesta opinión no los veo como santos, ni esos dos Papas ni a Escrivá.
Pero hablando de estas cosas agrío la relación, y eso no es bueno.
Vamos a lo que nos gusta, Juan, a lo del Cielo: ¿cómo haremos los ricos para que un camello pase por el ojo de una aguja? Yo no lo sé.
En uno de sus libros (“Dios es ateo”, pág. 265) el párroco de Entrevías en Vallecas, Enrique de Castro, cuenta cómo le estaba explicando la vitalidad del cristianismo y la resurrección a uno de los marginados de su parroquia, y éste (Fernando) que no entendía nada, le cortó y le dijo: “Mira Enrique, no entiendo lo que dices, pero cuando te mueras, me muero contigo, me cojo de tu mano, y a donde tú vayas, yo voy.”
Creo que de alguna forma es el marginado Fernando el que salva a Enrique, porque Enrique, que fue niño bien de la calle Serrano, se hizo cura, teólogo y psicólogo y se entregó a Fernando, lucha por los marginados y les entrega su vida.
¿A la mano de qué pobre me podré coger yo para conseguir entrar en el Cielo?
Saludos cordiales, Juan amigo.
02-Octubre-2006
Tanto a Braulio como a Javier saludos. Me reconfortan las réplicas no hechas desde la crispación como otras veces se me hacen. A Braulio nada que decirle nuevo; mantengo lo que dije. yo no soy de los que digo que si fuen JP I un papa débil o no se qué cantinelas. sólo digo que ya no está. No creo que Juan XXIII y JP I fueran guays y el resto fatales. Reitero creo que los papas de las últimas décadas han sido extraordinarios y SANTOS.
Para mí ha sido reconfortante leer a Javier; Te ha dolido lo de filomarxista, tranquilo, que no pasa nada. Tú lo dices bien , fracasó; aunque esa lucha de clases y muchas reminiscencia quedan en sectores de la Iglesia. celebro que tú no estés ahí. Tampoco el capitalismo es “justo” per sé, está expuesto a terrible sriesgos que anulan el individuo por la producción; de eso tb habló JP II en sus encíclicas sociales ya citadas y en la Laborem exercens también
Me alegro, Javier, de que hables del cielo como algo que existe realmente donde todos seremos saciados y los pobres , como los publicanos y las rameras nos llevan delantera. Verdaderamente que sí. Y digo que me alegro, porque en los círculos llamados progresistas religiosos hay tal escándalo frente a las injusticias que hablar del Cielo y la vida perdurable parece que son cantinelas para huir del presente. A mí el saber que existe la Vida Eterna me llena de alegría y me invita a evangelizar ( Cháritas cristi urget nos). Además de a los pobres, e parece que la misa es un don grandísimo , me gusta más eucaristía como término que misa , son sinónimos , lo sé, porque me alimento de la Palabra y el Cuerpo y sangre de Cristo para poder amar a los pobres; la virgen, qué decir de ella, tb es un tesoro de la Iglesia; los jerarcas ( término despectivo, pillín, no disimules), son mis pastores a los que no idolatro pero sí escucho pues tienen el depósito de la fe por la sucesión apostólica. Todo tiene su sitio en este Cuerpo que es la Iglesia; cuerpo Místico de Cristo
Respecto al 0.7 % expongo mi opinión en el comentario al artículo de ATRIO al respecto
Saludos
02-Octubre-2006
A Juan Martínez Uriarte, que, desde el respeto, discrepa de mi artículo porque, entre otras cosas, le parece “extemporáneo”. Mis saludos.
Se dice, con razón, que los árboles no nos dejan ver el bosque. Me llama la atención, Juan, que no aludas al trasfondo de mi escrito, a lo realmente importante, que es el párrafo donde recojo la intervención de Pilar Bellosillo ante la “persona de Roma”, hablando de la Palabra encontrada en su comunidad, “instando” a hacer justicia a la figura de Juan Pablo I, (Te ruego te tomes unos minutos y leas con sosiego “El Viaje de Pilar Bellosillo a Roma” (está en Internet): es uno de los pasaje que a mí más me conmovió cuando cayó en mis manos EL DÍA DE LA CUENTA. Para mí fue un punto de inflexión.
Se trata de hacer justicia a un papa que “estaba en el camino de la profecía”, y cuya figura fue distorsionada por sectores (¿interesados?) de la Curia. Me refiero a aquellos que, tras su muerte, se despacharon diciendo que “era un papa enfermo, débil e indeciso, incapacitado para ser papa”. Llama la atención que quienes difundieron esta tesis fueran precisamente los mismos que iban a ser removidos de sus puestos. Extraigo unos párrafos de EL DÍA DE LA CUENTA, (están en el capítulo 5º: “Un infierno entre dos cónclaves”, lo puedes ver en Internet):
“En el mes de pontificado de Juan Pablo I suceden en el Vaticano muchas cosas que requieren mayor explicación: las amenazas de muerte que recibe; la muerte repentina de Nikodim, cuando hablaba con el papa, tras tomar una taza de café [19] ; la destitución de los hermanos Gusso , camareros pontificios, a pesar de la oposición del secretario Diego Lorenzi ; la instalación de timbres junto a la cama del papa en la mañana anterior a su muerte; la extraña anécdota de un médico que, algún día antes de morir, le dijo al papa: “Usted tiene el corazón destrozado” (el papa no le hizo ningún caso); la irrupción de un desconocido en los aposentos papales, al que se deja pasar por supuesto parecido con el Dr. Da Ros , que llegaba de Venecia. Habría que investigar tanto las diligencias como las negligencias; en suma, la seguridad del papa Luciani [20] .
El 28 de septiembre por la tarde, Juan Pablo I comunica a Villot su decisión de realizar cambios importantes; por ejemplo: Benelli sería el nuevo secretario de Estado y Felici el nuevo vicario de Roma. Según Giovanni Gennari , dijo Villot: “Usted es el papa. Es libre de decidir y yo obedeceré. Pero sepa que estos nombramientos significarían la traición a la herencia de Pablo VI ”. Además, el papa quiere cortar las relaciones del IOR con el Banco Ambrosiano; en consecuencia, Marcinkus y sus colaboradores serían destituidos [21] .
Es curioso. En la única entrevista que tuvo con el papa Luciani, Marcinkus comentó: “¡Qué barbaridad¡ !Parece agotado!” [22] . Y el cardenal Ugo Poletti, que también iba a ser destituido de su puesto (vicario de Roma), dio muestra de su especial ojo clínico: “En la última audiencia que tuve con él, ocho días antes de su muerte, le encontré particularmente angustiado, tanto que yo mismo quedé afectado. Me quedó dentro un nudo de dolor y de preocupación por su resistencia física tal que, al amanecer del 29 de septiembre, cuando me enteré del luctuoso suceso, me sentí dolorido pero no sorprendido” [23] .
El cardenal Giuseppe Caprio, sustituto de la Secretaría de Estado, conoció de cerca la firmeza del papa Luciani: “Su sonrisa no debe llevar a engaño. El escuchaba, se informaba, estudiaba. Pero, una vez tomada la decisión, no se volvía atrás, a menos que hubiera datos nuevos” [24]” . Por supuesto, además de las palabras de Pilar Bellosillo ante la “persona de Roma”, está la confesión de Sor Vincenza ante camilo Bassotto, reconociendo que había habido presiones para silenciar a los testigos más directos.
Al parecer, que para algunos que creéis en la Iglesia, importa poco saber de qué murió Juan Pablo I, que lo eclesialmente importantes es que (a papa muerto, papa puesto) la Iglesia, que es lo importante, sigue.
Para terminar, me quedo con estas palabras de un interviniente en otro foro -sobre el artículo de Jordi Csabella en el diario El Periódico de Cataluña: “Italia revive con pasión la muerte de Juan Pablo I (en Religión Digital):
“En primer lugar decir que Desde pequeño (hoy 47 años) he estado bien ligado dentro de la Iglesia (Jerarquía de Roma). Y todavía soy Católico practicante. Mis años dentro de la Iglesia me dicen que la Iglesia es un poder que en muchas ocasiones esconde cosas muy importantes que no quiere que el público se entere. Y después de leer a Yallop me hicieron pensar y cuestionar sobre la “muerte” de Juan Pablo I. La verdad es que mi Iglesia no acepta muchos cuestionamientos.
Si la Iglesia predica la verdad, la ética y la honestidad debe de permitir el re-examen independiente del Vaticano de el cadáver de Juan Pablo I. Este papa me inspiró soplos del Espíritu de Dios sobre su persona”.
Saludos cordiales.
02-Octubre-2006
Juan Martínez Uriarte: te agradezco que estés de acuerdo en esa afirmación que hizo el Papa Luciani a través de la cita de del diácono Lorenzo: los pobres son los verdaderos tesoros de la Iglesia.
Creo que este hecho no es la realidad en la vida de la Iglesia ni en la de los cristianos en general.
Por eso me pareció necesario contraponerlo con lo que en la vida de la Iglesia aparece –en mi modesta opinión- como más importante, es decir, como tesoros más importantes que los pobres: el Papa, los Cardenales, los Obispos, la Misa, los Sacramentos, los Santos, la Biblia, la Virgen …
No es justo que me tildes de filomarxista(mediante la insinuación del reflexivo “siempre se usen esos términos … un leguaje de clase, filomarxista …”): ni soy filomarxista, ni he utilizado terminología filomarxista (de la opresión y del FMI has hablado tú, no yo).
El término “jerarcas” (Papa, Cardenales y Obispos) no es marxista y resume en uno sólo los tres términos de los miembros de la jerarquía que he indicado, lo cual es conveniente para acortar en lo posible la extensión del comentario.
Mi alusión al “tesoro” del 0,7% de la crucecita X en la casilla de la Iglesia no es filomarxista: y NO ES AUTOFINANCIACIÓN de la Iglesia, porque es destinar a la Iglesia ese 0,7% DEL IMPUESTO OBLIGATORIO del ciudadano declarante: es financiación de la Iglesia por el Estado con los impuestos obligatorios de los ciudadanos; sería autofinanciación si, una vez pagado el impuesto obligatorio legalmente para el ciudadano, éste aportara una cantidad adicional para financiar a la Iglesia: porque si no pone la X para la Iglesia, ese ciudadano paga al Estado exactamente la misma cantidad de impuesto legal obligatorio que si sí pone la X para la Iglesia.
El Estado Español no se califica de confesional, pero financia a la Iglesia con los impuestos obligatorios de los ciudadanos. Se mantiene el privilegio del Concordato franquista.
Del marxismo no sé casi nada, aparte de que fracasó y está en total desuso, porque el capitalismo se ha impuesto en el mundo por todas partes, salvo excepciones; sólo recuerdo la famosa frase marxista “la religión es el opio del pueblo”, con la que no estoy de acuerdo, que significaba que la religión atontaba a los pobres para que se conformaran con su situación y no se rebelaran. No se rebelan porque no pueden, con religión cristiana o sin ella.
La Iglesia, mejor dicho la religión cristiana, no es una ONG ni la doctrina de una ONG: es el único consuelo y promesa de vida, de salvación, de felicidad, que queda a los que malviven en la miseria y hambre, los que ni siquiera llegan a tener nunca una vida digna en este mundo: la más fuerte Razón por la que creo que tiene que haber otra vida después de la muerte del cuerpo es que creo que Dios Padre no ha podido crear a esos hijos suyos que a decenas de miles mueren cada día de hambre y miseria sin haber vivido: Dios tiene que permitirles vivir una vida satisfactoria.
Son esos pobres los que nos salvan porque es necesario que haya el Reino que no es de este mundo, el Cielo, para que ellos puedan vivir y cumplir el destino para el que Dios Padre los creó. Jesucristo vino a salvarnos sobre todo por el inmenso sufrimiento de los pobres. El Cielo, si lo hay como yo creo y espero firmemente, es para ellos: y son tantos que no sé si habrá sitio para los que sí hemos vivido tan satisfactoriamente en lo material en este mundo.
En cuanto a la idea de suprimir del foro comentarios de Harto o de otros, espero que haya sido un lapsus de Antonio Duato: creo que la libertad de expresión debe prevalecer, y más entre cristianos; me solidarizo con Harto a este respecto y ruego que no me traten de Sr. Renobales en el foro, porque crea demasiada distancia.
Creo que en este foro, cuando leemos o escribimos, estamos dos o más reunidos en Su Nombre. Espero que esto no te parezca candidez, Miguel, sino algo como una oración.
Saludos cordiales.
01-Octubre-2006
Fantástico Papa y ¡cómo murió!¡otra intriga palaciega!¿tuvo que ver el posterior escándalo del Banco Ambrosiano? ¡Hay esos mercaderes del Templo!
01-Octubre-2006
A Braulio, autor del artículo, además de saludarlo, le digo que descanse en la voluntad de Dios,que no se agobie sobre quién es , fue o pudo ser Papa, pues no conduce a nada.
A mí me caía bien Juan Pablo I, ( yo era un niño, entonces), porque era el Papa, y punto. No me vale ahora que los señores cardenales acertaron con él mogollón y se equivocaron a tope a los 2 meses con Wojtila!!!! No entiendo nada. ¿Existe Dios, existe el Espíritu Santo ?, o esto es un complot vaticano donde matan a un Papa porque iba a hablar de la mujer (?!!!?) MULIERIS DIGNITATEM por ejemplo de JP II no os gusta, no? No es verdaderamente progresista, no?
Cuál es la solución de la Iglesia ? ordenar presbíteros mujeres, dar preservativos a tó el mundo, que los curas se casen… esas son las reformas que iba a hacer Juan Pablo I, imagino, no? y , claro, lo mataron; ya, ya, muy verosímil. Claro, es que como sonreía no podía ser un infarto… (?)
Sabe qué pasa, que yo apoyo al Papa,al que Dios me ponga, eso no es ser papista, ni la vida viene de él , sino de Dios, pero rezo por él todos los días ( y por más gente, claro). No me preocupa a quién Dios elige Papa por medio de los cardenales, eso no me hace sufrir, no es mi batalla. (Mi combate diario, es mi matrimonio, mis hijos, el trabajo, mi apostolado;no el elucubrar sobre si en vez de tal o cuál Papa, qué hubiera pasado…) Entonces parece que usted y otros muchos hacen acepción de personas: Juan XXIII, sí, Pablo VI , regulín, Juan pablo I, un 10, Juan Pablo II, mal, Benedicto XVI, fatal… pero esto qué es. Eso no es amor a la Iglesia. A mí me parece que desde hace muchas décadas estamos teniendo unos Papas extraordinarios, y santos. Yo, repito, apoyo a todos ellos , en el ministerio petrino. La Iglesia es un Cuerpo, no una sociedad anónima, el papa no es el consejero-delegado; verlo como un foco de poder es, a mi parecer, no entender la eclesiología del Vaticano II, que inició vuestro adorado ( y por mí tb. ,ojo, el BEATO Juan XXIII)
Me parece un artículo extemporáneo. Saludos desde la discrepancia y el respeto
01-Octubre-2006
De acuerdo con Javier Renobales en que el tesoro de la Iglesia está en los pobres. 100 % de acuerdo. Ahora bien, para decir eso no hace falta poner como “contrapeso” que no sé a qué viene al opus, (?), los Franciscanos o jesuitas (??), la Biblia (?!), la virgen (?!?). Ahora digo yo. “ahí va la Virgen !, qué manera de liarlo todo , no?
El Señor está en muchos sitios , y desde luego de un modo preferente en los pobres, verdadero tesoro de la Iglesia ( a los pobres siempre los tendréis con vosotros, tb. dice el Señor)
No sé, me anonada , que siempre se usen esos términos: “jerarcas , Magisterio” etc, opus, etc, ” los cristianos ricos de la crucecita en el 0.7 %”, (?), propios de un adinámica basada en el resentimiento, un lenguaje de clases, filomarxista, donde el opresor y el fondo monetario internacional oprimen, etc, etc
La Iglesia debe aliviar , todo lo que pueda el sufrimiento de los pobres donde está VERDADERAMENTE el señor (quien a uno de estos…, a mí me lo hicísteis), o fijaros en el texto de este domingo pasado de la epístola de Santiago contra los ricos (St 5, 1-6), IMPRESIONANTE. El magisterio de Juan pablo II con Solicitudo rei socialis y Centesimus annus ha sido categórico.
Ahora la Iglesia no puede dejar de anunciar tb. otra opresión que mata a pobres y no tan pobres y que hace tanto o más daño al hombre que la pobreza física, que es la muerte óntica por el pecado, EL PECADO es la mayor pobreza del hombre; del corazón de los hombres es de dónde brotan las pasiones, las rivalidades, envidias, amor al dinero, opresiones, etc. Ahí nos libera el padre por medio de su hijo y con su espíritu, Paráclito, Consolador nos da la capacidad de regenerarnos y ser personas nuevas de una tierra nueva y un cielo nuevo
Digo lo que más veces he dicho: si la Iglesia sólo tiene una función SOCIAL, de ONG, no es necesaria, puesto que no aporta nada específico que no hagan homres y mujeres buenos, comprometidos por un mundo mejor
Decidme : ¿qué aporta la Iglesia, que no aporte una ONG ?
30-Septiembre-2006
Destaco algunas cosas que dijo Juan Pablo I, obispo de Roma, en su homilía en la toma de posesión en la basílica de San Juan de Letrán, el 23 de setiembre de 1978:
- “una de las oraciones que, de niño, rezaba con mi madre. Decía así: « los pecados que gritan venganza a los ojos de Dios son… oprimir a los pobres, no dar la justa paga a los obreros ».
- “Roma será una auténtica comunidad cristiana si Dios es honrado no sólo con la afluencia de los fieles a las iglesias, no sólo con la vida privada vivida morigeradamente, sino también con el amor a los pobres. Estos –decía el diácono romano Lorenzo– SON LOS VERDADEROS TESOROS DE LA IGLESIA;”
No el Papa, ni el Magisterio, ni los jerarcas, ni los Santos, ni los Jesuitas, ni el Opus, ni los Franciscanos, ni los Sacramentos, ni la Misa, ni la eucaristía ni los Teólogos, ni la Biblia, ni la Virgen, ni los cristianos ricos que pagan el 0,7% de su declaración de la renta si ponen la X, ni el Vaticano … son los verdaderos tesoros de la Iglesia, sino los pobres, esos que dijo Jesucristo que SON Él mismo, cuando dijo que lo que hacéis con los pobres hambrientos que no les dísteis de comer, CONMIGO LO HICISTEIS.
Jesucristo y los pobres son el verdadero tesoro de la Iglesia: peligrosa convicción, que acortó las vidas terrenas tanto del Maestro como de su discípulo fiel Luciani, el de la sonrisa.
Saludos cordiales
29-Septiembre-2006
Las circunstancias de la muerte de Juan Pablo I constituyen el escándalo mayor que la Curia Vaticaa ha producido.
Por qué se tapó la verdad?
Por qué se dió una versión oficial tardía?
Versión contraria a la de los médicos personales?
Por qué silenciar a sor Vincensa?
Nada dice el fiasco financiero que siguió?
Me duele la reserva que aun se guarda sobre estos hechos y la forma cómo se quiere difuminar la figura del Papa Martir. El Papa «murió» al día siguiente de haberle comunicado a su secretario Villot los cambios que pensaba poner en práctica en la Iglesia.
Y la Curia sigue como si no hubiera pasado nada!
29-Septiembre-2006
El texto de Isaias: “Dice el Señor a Sobna, mayordomo de palacio: Te echaré de tu puesto, te destituiré de tu cargo (Is 22,19-21), es una alusión a las decisiones en firme, sobre los cambios importantes en la Curia, que iba a tomar Albino Luciani, especialmente en el puesto del “banquero de Dios” (”el mayordono de palacio”), y que tantos quebraderos dió a raiz del escándalo de la quiebra del Banco Ambrosiano…
La alusión a Pilar Bellosillo: “100 mujeres del siglo XX que abrieron camino a la igualdad en el siglo XXI” es un enlace a Internet sobre ese libro.
La catequesis: “La mujer en la sociedad y la Iglesia” también lo envié en mi escrito como un enlace a Internet, es una catequesis del sacerdote Jesus López (se puede ver en la RED: www.comayala.es). Saludos cordiales.