Lugar de Encuentro de lo sagrado y lo profano

Una revolución de la mirada, indispensable ayer y hoy

20-Octubre-2009    Victorino Pérez Prieto
    Victorino Pérez Prieto es un conocido teólogo gallego, cada vez más libre, más ecuménico, más buscador en profundidad. Es tal vez quien más y mejor ha estudiado a Raimon Panikkar, autor menos conocido en España que en Italia y el resto del mundo. Se ha ofrecido a enviarnos temas para nuestros “martes teológicos”. Hoy uno general sobre espiritualidad y mística. Y la semana préxima la relación entre tres maestros de esa éspiritualidad transconfesional: Willigis Jäger, Raimon Panikkar y nuestro Juan Masiá.

A menudo da la sensación de que las iglesias cristianas y las religiones en general están más preocupadas de reclamar poder y autoridad en la sociedad, que de ayudar a que los hombres y mujeres del s. XXI sean personas con experiencia espiritual; cosa para la que se revelan cada vez más incapaces. Con esto matan su verdadera esencia, su razón de ser como comunidades de salvación, de realización de las personas. El proyecto de Jesús de Nazaret está centrado en el anuncio del Reino de Dios; un Reino que está ya presente en el mundo, y, particularmente en el corazón de cada ser humano, teniendo su centro particular de interés en los pobres. R. Panikkar y W. Jäger, repiten que la mayoría de las antiguas y venerables religiones organizadas están anticuadas y petrificadas, por lo que necesitan una profunda conversión. La espiritualidad es, precisamente, una reacción contra la petrificación de las religiones. No se trata de vivir sin religión, sino vivir en cada una de nuestras religiones con la libertad de los hijos de Dios; sabiendo también que “Dios” no es él único nombre de ese misterio. Porque si la experiencia religiosa es fundamental en el ser humano, no es tanto como vinculación a una ortodoxia, sino como una ortopraxis. En cualquier caso, las iglesias y las religiones tienen que ser concientes que, hoy más que nunca, sin una apertura intercultural e interrelixiosa, se irán secando y apagando en una decadencia progresiva.

El reto que la mística y la espiritualidad hacen a las religiones es vivir de una forma nueva el núcleo más hondo de cada religiosidad, de experimentarlo y profundizarlo. Pero, como ha dicho Willigis Jäger, “la cosmovisión del s. XXI requiere una espiritualidad global adecuada a este tiempo”. Creo que actualmente, tanto las autoridades como la gran masa de cristianos tradicionales y aún los grupos que quieren vivir un compromiso desde la utopía evangélica, siguen padeciendo de algo que se les echa en cara desde hace siglos: que no vivimos ni transparentamos en nuestras vidas esa experiencia de Dios que debería caracterizarnos como una forma de estar en el mundo. La mejor Teología de la Liberación lo comprendió muy bien, por eso ha sido y es una teología que valora sobremanera la espiritualidad.

Espiritualidad y mística tuvieron en las décadas pasadas mala prensa entre la gente progresista, que quería huir del espiritualismo alienante… Pero la espiritualidad y a mística, lejos de ser alienantes son una verdadera revolución de la mirada, incluso más allá del mismo fenómeno religioso. Por eso, tienen en los últimos tiempos cada vez más aceptación, aunque por caminos a veces muy discutibles. La trampa que se hizo repetidamente en el pasado, y que pervive hoy, fue decir que esto de la mística es una cosa de unos pocos, de “almas sublimes”, de monjes alejados del trasiego de la vida diaria, protagonistas de fenómenos extraordinarios (arrobo, éxtasis…).

Pero esto no es así, lo propio del fenómeno místico está en una conciencia aguda de comunión profunda con la realidad. Para los teístas, de sentimiento de presencia divina, que sitúa a Dios como la base del conocimiento de esa Realidad y de mi mismo. Esto lo manifiestan tanto los/as místicos/as contemplativos cristianos Francisco de Asís “Mi Dios y todas las cosas”), Meister Eckhart, Catalina de Siena, Juan de la Cruz (”El alma ve las cosas… en Dios con su fuerza, raíz y vigor, tanto… que las conoce mejor en su ser que en ellas mismas”), Teresa de Jesús…, como los sufíes musulmanes (Al-Hallaj decía “Mi ‘yo’ es Dios”, frase que le costó el martirio), los cabalistas (Ibn Gabirol) y hasidíes judíos, los mah~tma [alma grande] o los jâvanmutka [alma liberada] hindúes, los budhistas practicantes del zen o del Vipassana, del yoga, etc.

Del mismo modo, hoy necesitamos una espiritualidad y una mística que nos lleven a asombrarnos y a sumergirnos en la profundidad de la Realidad, en el Misterio que envuelve toda nuestra vida, en el Dios que habita todo. Una mística que desate nuestro espíritu y nos lleve a vivir sin miedos ni ataduras, más allá de intimismos individualistas, íntimamente vinculada simultáneamente al amor, a la sabiduría que rompe fronteras y supera esquemas dualistas, y la profecía para saber ver la realidad y comprometerse en su transformación. Seguiré en mi próxima colaboración hablando de tres maestros contemporáneos de la experiencia mística: Raimon Panikkar, Willigis Jäger y Juan Masiá.

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27 Comentarios : “Una revolución de la mirada, indispensable ayer y hoy”

  1. Mª Asunción Razquin Medina

    “La nueva ola de espiritualidad, libera la vivencia de los esquemas racionales, así como liberó la razón de las estructuras sensoriales. Aparece como una nueva etapa en la evolución de la vida, como una afinación de conciencia frente al misterio de la Realidad.”

    Qué genial forma de expresarlo, Sarrionandia, de encuadrar este renacer de la mística -como un aspecto de la conciencia basado en el conocimiento directo de la realidad- en el proceso evolutivo de la humanidad. Totalmente de acuerdo.

    Saludos cordiales

  2. Sarrionandia

    La nueva ola de espiritualidad, libera la vivencia de los esquemas racionales, así como liberó la razón de las estructuras sensoriales. Aparece como una nueva etapa en la evolución de la vida, como una afinación de conciencia frente al misterio de la Realidad.
    Es cuestión de «ensimismarse» sin perder contacto ni con el prójimo, ni con la ecología terrena. Es cuestión de darle cuerpo, personal y social, al lema evangélico de “en esto os cnocerán: en que os amais unos a otroa” Con esta metanoia personal, el Reinado de Dios avanzará hasta crear una nueva tierra en que el dolor y el sufrimiento hayan desaparecido.

  3. Ogoño

    Pepe, me gustan mucho tus ejemplos “místicos” y más que me los cuentes personalmente el próximo domingo en esa merienda-reunión que nos ha preparado el “padre” Javier.

    Vamos a comprobar, como dices en otro hilo, que las crocretas que Maite Lesmes degusta en Donosti no tienen ni color con las de “Casa Mentxu”.

    Y perdón si me he desviado del tema del hilo aunque reconoceréis que una buenas crocretas de bacalao tienen su mística.

  4. Pepe Sala

    Breico- breico, te llevo copia con sintonía perfecta, Ogoño. Al menos éso creo. Lo que pasa es que yo lo digo de otra forma, pero seguro que viene a ser lo mismo o muy parecido.

    Desde mi cerril sintonía de jabalín, yo diría que lo que pretendes trasmitirnos es como cuando alguien toca el piano de forma magistral y se empiezan a poner los pelos de punta. Nunca supe explicar el porqué me pasa éso cuando oigo música que me gusta mucho, pero debe ser algo de lo que tu explicas.

    También perdí el conocimiento y el sentido de la realidad en cierta ocasión que miré los ojos de una mujer mientras tomaba el sol en una bella playa de Bakio. Fue mi perdición, pero aquella ” mística” perdura 40 años después.

    Ahora, menos ” místico” ya, pierdo el control de la realidad cuando contemplo la bravura del mar Cantábrico desde los altos de Punta Galea. Y cuando me quiero dar cuenta, estoy empapado y a punto de una pulmonía…Si ya digo yo que lo de la ” mística” es peligrosísimo.

    Por no aburrirte de ejemplos ” místicos”, te diré que cuando voy a mi pueblo, en Los Picos de Europa, siempre subo a los túneles de Dobres y Cucayo. Me paro en el mirador y pierdo el control de tal forma que comienzo a dar voces, ante al asombro de mis acompañantes. Mi esposa ya está acostumbrada y algún día llevará una camisa de fuerzas por si las moscas.

    También me descontrola el eco…soy así de elemental en mi ” mística” particular. Pero no la cambio por otras ” místicas” más raras que la mía.

    Encantado de llevar ” copi”, amigo Ogoño.

  5. Ogoño

    Coincido contigo M Asunción.
    Nada de alejamiento de la realidad ni pérdida alguna de identidad.
    En mi opinión lo que sucede es que la cultura y educación recibida nos ha alejado de una visión íntegra, en la que participan ojos, oídos, corazón, nervios es decir, la totalidad de nuestro ser.

    Esta visión total, o percepción experiencial como tú la defines, nos hace global y armónicamente sensibles, nos lleva a trascender el rinconcito donde se mueven nuestros intereses personales entrando en una dimensión distinta.
    Un estado místico, no en el aspecto religioso de unión con el amado divino, sino de concentración absoluta hacia lo contemplado.
    Cuando esa concentración se realiza, todo deja de existir porque por acto de amor, de ser - esencia de la contemplación– el contemplador es uno con lo contemplado.

    ¿Es necesario algo más?

    Espero que el jabalín lebaniegu siga sintonizado en mi frecuencia “mística”.

    Saludos cordiales

  6. Pepe Sala

    Definitivamente, cuando sea mayor quiero pensar en el cabo Ogoño…

    Es curioso, que alguien hable en términos ¿ filosóficos? y yo sea capaz de entenderlos. Si hubiese tenido antes ésa capacidad no le hubiera desanimado a mi hijo cuando quiso estudiar filosodía. ” Eso no vale para nada”, le decía totalmente convencido.

    Claro que no es lo mismo hablar de filosofía?¿?¿ desde el cabo Ogoño que desde la Universidad Complutense, la de San Pablo o la de…¿ Navarra?

    Siempre ha sido mucho más difícil convencer que vencer.

    Saludos, pues.

  7. Mª Asunción Razquin Medina

    “Pero despreciando el mundo, se desprecia la inmanencia de Dios en el mundo. Y abrazando el mundo, abrazamos la divinidad”.
    “Entre los pucheros anda Dios. La verdadera espiritualidad nunca aísla ni separa, sino que en el Otro lleva al encuentro con el otro, en el aquí y ahora”.

    Desde luego, queridos amigos Luis Troyano y en-red, pues si la espiritualidad nos aleja del mundo no estamos en el camino correcto.

    Detecto cierto recelo cuando se habla del conocimiento místico, como cosa de iluminados o de estrambóticos, o como algo que “aleja” de la realidad o cuya práctica hace perder la identidad. Sin embargo es justo lo contrario, puesto que es una percepción experiencial de la realidad que no deja lugar a dudas sobre su verdad, y que conlleva el compromiso con los demás. No aleja, sino que desde la conciencia de la realidad compromete para procurar el bien del otro. Así su experiencia de despertar condujo a Sidharta Gautama a practicar la compasión, y a Jesús el conocimiento del Padre a practicar el amor, como a los verdaderos místicos les impulsó a la acción y no al aislamiento. Les puso los pies bien en la tierra y actuaron en el mundo, no fuera de él.

    No es bueno lo que ha ocurrido con las religiones organizadas, un poco como decía Javier, se mete a Jesús en el sagrario y se saca lo sagrado de nuestras vidas. Pero lo sagrado resplandece en todo cuanto existe, está ya en nosotros, vivimos enraizados en ello, en nosotros lo hallamos y desde nosotros lo realizamos cuando practicamos el bien conforme a ese conocimiento, lo hallemos por el camino que lo hallemos.

    Saludos cordiales.

  8. victorino

    ¿Necesitamos una organización religiosa para comprender y vivenciar la mirada y la experiencia mística? pregunta Ogoño. Afortunadamente no. Del mismo modo que se puede tener fe, experiencia religiosa y espiritualidad secular (religiosa o no) fuera como dentro de las religiones, tambien se puede ir afinando y viviendo esa mirada, esa experiencia fuera de un sistema de creencias establecido y organizado comunitariamente (religión). Ciertamente los sistemas de creencias, la iniciacicón, la organización comunitaria que ofrece la religión, etc. pueden ayudar, pero también entorpecer, el camino espiritual y el camino místico. Muchisimas veces las religiones han hecho esto ultimo de tal manera que han impedido totalmente una experiencia espiritual y mística profunda y auténtica. Dentro de las religiones esto es la tensión y aún la lucha constante entre carisma -la libertad del Espíritu que sopla donde quiere y como quiere en personas y colectivos- e institución, que puede significar un servicio a la persona y la comunidad de iluminación y discernimiento, como también -demasiado habitualmente- un poder asfixiante, que ahoga ese espíritu y convierte la fe en letra muerta, normas que matan e impiden vivir.

  9. Ogoño

    La belleza de la vida es su eterna renovación, esa renovación que no llegamos a captar mientras nuestras preocupaciones, inquietudes y afanes correspondan a lo que llamamos “vivir”.
    Detengamos ese vaivén mentalmente,contemplándolo.
    Concentremos en él todo nuestro interés…. y en el mismo vaivén veremos latir la respuesta.

    ¿No es acaso esto una nueva forma de mirar?

    ¿Necesitamos acaso una organización religiosa para comprenderlo y vivenciarlo?

    Saludos cordiales

  10. Mª Luisa

    “Una revolución de la mirada” a la altura de una reflexión personal es esperada y bienvenida pero sobre todo posible gracias al carácter abierto de la realidad humana y del cual, en un primer estadio, no se tiene conciencia aún de que todo aquello que nos constituye, sentimientos, inteligencia voluntad etc., es principio constitutivo antes de ser potencialmente constitucional ya que en vistas a realizarnos no sólo consistimos sino sobre todo subsistimos. Es toda una revolución interior.

  11. Gonzalo Haya

    Esta orientación mística me llega en el momento oportuno. Primero necesitaba librarme de las ataduras que nos encierran en esquemas milimetrados ya obsoletos; ahora necesito orientación e impulso para despegar hacia lo ilimitado.

  12. Javier Renobales Scheifler

    La encarnación de Dios, para la persona mística, es en el cosmos todo, inseparable de Dios, el cual se manifiesta como ‘encarnación en el cosmos’.

    No es que Dios se introduzca en lo seres como si existiéramos al lado de Dios, sino que Dios es cada uno de estos seres, y al mismo tiempo no lo es, puesto que jamás se agota en uno de ellos, ya que siempre es también todos los demás.

    El cosmos es la manifestación llena de sentido de Dios. (Willigis Jäger, pág. 107 de ‘La ola es el mar’ Desclée, 8ª edición).

    A mí, que de mística y espiritualidad no entiendo un pito, me encaja esto que dice el benedictino católico Jäger muchísimo mejor que el dogma cristológico de Nicea-Calcedonia-Éfeso-Constantinopla, que fue parido en aquellos remotos tiempos por interés político concreto de los Emperadores Romanos, no por interés de los pobres oprimidos y humillados por dicho Imperio que asesinó a Jesús por defender a éstos.

    Si Dios se encarnó sólo en JesússiempreDios –aunque hombre-, me parece que falta algo esencial, falta demasiado de lo que es esencial. Dios encarnado en los pobres, también y sobre todo en los pobres, no sólo en Jesús pobre, me resulta mucho mejor.

    Claro que esto que dice Jäger la Teología Tradicional de la ICAR oficial no lo puede tragar, pues perdería mucho poder.

  13. en-red

    Ya lo decía Teresa de Ávila, doctora de la Iglesia: Entre los pucheros anda Dios. La verdadera espiritualidad nunca aisla ni separa, sino que que en el Otro lleva al encuentro con el otro, en el aquí y ahora. Lo que si va quedando obsoleto -del siglo XX, y estamos en el siglo XXI-es la dialéctica del Jesus de la Historia-versus Cristo de la fé. Y teólogos e investigadores de espiritualidad como Victorino Perez,estudiosos de los signos de los tiempos, nos van indicando que los tiempos de la espiritualidad transreligiosa han llegado,y es para quedarse y hacer avanzar a la teología y la espiritualidad. En este siglo XXI, no solo la teología sino la espiritualidad respiran otros aires de liberación. Aún están a tiempo algunos de reciclar su pensamiento y mensaje. Que estamos en tiempos de e-book, aunque convivan con de libros de papel. Pero en 10 años el libro electrónico habrá sobrepasado al soporte papel, para bien de los árboles.Determinada teología y espiritualidad ” de la liberación” no es la última palabra. Y ya resulta cansino leer en algunos ( sí, Josefa Latierra, suelen ser varones, al menos por estos lares,) las mismas consignas. Hay panfletos, incluidos teologicos y espirituales,-¿ o hablan ustedes de política?- que ya se les ha pasado el tiempo. Y algunos no se enteran…o les cuesta aceptar que estamos en otro tiempo. Tiempo de aire fresco, de ventanas abiertas, de re-enfocar la mirada, algo desfasada. Saludos cordiales

  14. Gabriel Sánchez

    En mi modesta y torpe opinión, necesitamos una espìritualidad, que rescate la capacidad de relacionarnos con el absoluto que Dios a travès de los otros…de lo pequeño, de lo cotidiano…Para este modesto servidor, que lejos esta de ser un teòlogo o un anacoreta…la Espìritualidad que nos enciera, nos aisla…no nos ayuda a encontrarnos con Dios…entiendo que nos separa del…Pero cuando nos abre, nos ayuda a vincularnos profundamente con los otros y con el universo, descubriendo la presencia del Viviente en los pequeños gestos e intercambios…de cada dìa esa es un (entiendo modestamente) espiritualidad que nos hacerca a Dios…y nos ayuda a entender que el tiene infinitos caminos y que nunca…podremos abarcarlos todos…ni siquiera muchos…Por eso ese encuentro no es reacciòn ni anti…el otro…sino complemento encuentro…compartir… y gozarnos de ser diferentes y saber que en nuestra complementariedad Dios se nos debela mejor…Gabriel

  15. victorino

    Muchas gracias por vuestras palabras enriquecedoras y llenas de animo y buen debate. Diculpad que no haya entrado antes en el blog. Estoy participando en un encuentro con filósofoa, pedagogos, políticos y algún otro teólogo precisamente sobre laicidad y religión, y no he podido entrar aquí en todo el dia hasta la noche. Cietamente, la espiritualidad y la misma mística son más amplias que la religión y llevo ya tiempo dialongando con gente no religiosa que busca caminos de espiritualidad; o lo que e lo mismo de acercamiento en profundidada a la Realidad, al Misterio, aunque no encuentren ahí ningún Dios con quien hablar; pero siempre un camino desde la experiencia y no desde dogmas impuestos o credos aceptados sin asumir.
    Espero que podamos seguir mañana con este enriquecedor diálogo. Para los que tengan interés en Raimon Panikkar, decirles que ya habia publicado aquí un post hace un año, con ocasión de sus 90 años, hablando de este genial maestro.
    Con un muy cordial saludo a todos. Victorino

  16. Mª Asunción Razquin Medina

    A vueltas con la trampa de las palabras…, ¿qué es religión?, ¿una estructura organizada y jerarquizada o un movimiento interior que busca sentido a la existencia? Pienso que primero está la búsqueda de sentido, búsqueda de respuestas a todas las preguntas sobre la existencia e incluso más allá de la vida biológica, y ello justifica que se creen estructuras que dan respuesta a esas preguntas y todo el “aparato” posterior que da lugar a las “religiones” organizadas.

    Hay, pues, un movimiento que parte del corazón (de dentro a fuera, en el mismo sentido que creo expresa Pepe Blanco), y otro que actúa “de fuera a dentro” con la enseñanza de las confesiones religiosas. Ambos movimientos pueden encontrar un punto de encuentro, pero ninguna religión (organizada) tendría sentido si no se validara desde el propio corazón.

    La historia de las religiones en general, pero la cristiana –imperdonablemente- en especial, ha consistido en una lucha por el poder a través del dominio de las conciencias, nada que ver con lo que podríamos esperar. Comparto el mensaje del artículo sobre cual debería ser la verdadera misión de una auténtica organización religiosa, ayudar al ser humano al descubrimiento del… ¿misterio, ser verdadero, naturaleza esencial? En cualquier caso lo que forma parte de la esencia más profunda de todo ser humano, la luz interior que permanece oculta si no sabemos desvelarla: “Tú eres la nube que oculta tu propio sol” escribía nuestro místico sufí Ibn ‘Arabí, porque desde esa conciencia de la realidad, todo adquiere sentido.

    Así que agradezco este artículo y los que sigan sobre personas que conocen los caminos del corazón, como lo son Raimon Panikkar –no tan desconocido como pudiera parecer, incluso fuera de Italia o Cataluña- , Willigis Jäger y Juan Masiá.

    Por último, pienso que más que una “nueva” mirada, de lo que se trata en realidad es de ejercitar su órgano de percepción, que no son los ojos de la cara, sino una capacidad que sin duda poseemos todos, un tanto escurridiza y tan inaprensible como su propia percepción, ese “ojo del alma” o corazón, que necesita atención, silencio interior y quietud para percibir y que no reside en la razón intelectiva ni en los sentidos ordinarios. Pienso que en la tradición cristiana se trató a los místicos con recelo y sospecha, a lo que no es ajeno el miedo a la libertad y a la pérdida de control por parte de la “organización” y por eso hemos olvidado cómo mirar con el “ojo del alma”, pero la humanidad es una gran comunidad y lo que nosotros hemos perdido otros pueden ayudarnos a reencontrar, sin duda muchas personas de nuestra hiperracional sociedad ya lo están haciendo, pues es tan vital como el aire…

    Saludos cordiales

  17. Antonio Vicedo

    Repaso y comparo criterios y actitudes muy corrientes en el ambiente familiar y local de mi juventud y encuentro con que sencillez, profundidad y compromiso vital se admitían criterios y se adoptaban comportamientos relacionales difíciles de explicar y justificar si no se consideran basados y expresión de una altísima espiritualidad y mística. Aquello de no quieras para nadie lo que no quieres para tí; Trata a los demás como quieres tu ser tratado por ellos; El mutuo respeto y el valor de la palabra empeñada; La colaboración solidarios en trabajos de intensidad y urgencia especiales; Haz el bien y no el mal, y no necesitas más sermones, etc. parece que está brotando de ese manantial relacional no constatable de la revelación especial del Padre que esconde a sabios y entendidos lo que quiere que perciban con claridad las gentes sencillas. Para mí que aquellas, como tantas gentes sencillas de mucho curro e intensa vida, daban por supuesta su relación filial con DIOS o ese ALGO del que se sentían acogidos o pendientes y ponían todo su empeño en llenar de contenido real ese NUESTRO o NOSOTROS en los que única y prácticamente se podía realizar y vivenciar el BIEN.
    Claro que había connotaciones de deficiencias de bien que eran considerados defectos y hasta pecados, pero la dinámica vital, en ningún modo quedaba peor malparada que la se daba en aquellos ambientes considerados como sucursales de espiritualidades místicas y de saberes teológicos. ¿O no era y es el valor real de esas vivencias humanas también, y en grado altísimo, valor divino?

  18. mªpilar garcía

    Mientras las religiones, “luchan” por apoderarse de ser: Única (cada una de ellas) la verdadera, la que no hay salvación fuera de ella… etc. etc.

    Hay personas (como siempre las hubo) que caminan descubriendo su ser más íntimo, grande, “especial”, por el que se sienten llamados.

    Y escuchándole, caminan mirando siempre en su entorno, en la mirada de las otras personas; especialmente, si están en dificultades, o en soledad, enfermas, perseguidas…

    Porque esa interioridad que les rebasa… las “convierte” en verdaderamente ¡¡humanas!! y estrechamente unidas a toda la creación.

    Retoman de nuevo sus cinco sentidos, para hacer posible, un mundo mejor para todos los que de alguna manera siempre sufren, por la frenética búsqueda del ego y sus constantes exigencias.

    Gracias por abordar este tema.
    mª pilar

  19. Josefa Latierra

    Alucino con los comentarios de los caballeros que intentan convertir la mística en palabras y argumentos.

    ¿Alguno ha sentido esa inmersión en lo Divino? Que asombra, que trasciende, que te hace exclamar como a Pascal ¡Alegría, Alegría, Alegría! o descubrir que Dios es más íntimo que mi propia intimidad. Que te inunda de compasión por lo humano y te lanza a ayudarle, pero no ya desde el activismo ideológico sino desde el compromiso hondo de quien se sabe hechura de Dios y que ya no hay nada que temer.

    Parece que estos caballeros tienen miedo de la espiritualidad, de la mística.

  20. Luis Troyano

    Me quedo perplejo, “mística y espiritualidad”. Entiendo que la espiritualidad es mística y la mística es espiritualidad.
    Lo que ocurre que puede llevar a confusión, es que la mística durante siglos se ha entendido como algo desligado del mundo. Y la espiritualidad inmersa en el mundo, se ha identificado con la religión.
    Pero esto no es así, la mística si no está extraviada, está inmersa en el acontecer del mundo, y la religión creo que es un mal sucedáneo de la autentica espiritualidad que, repito, creo que esta autentica espiritualidad es mística.
    Y la mística, en su noventa por ciento, es –práctica- mística. Que nos posibilita un certero actuar en el mundo.
    Cuesta creer que toda la espiritualidad medieval, y la que queda hoy de la de entonces, está equivocada. Pero despreciando el mundo, se desprecia la inmanencia de Dios en el mundo. Y abrazando el mundo, abrazamos la divinidad.

  21. oscar varela

    Hola!

    La MÍSTICA “en forma” es FIESTA (Paraíso, Felicidad).
    La MÍSTICA sin PUEBLO festivo es “de-formada” (de-gradada).
    ··············
    Me pregunto:
    ¿Cuánto de MÍSTICA hay, p.e., en:

    * un Partido de fútbol
    * un Recital de AC-DC, etc.
    * una Peregrinación al Santuario de …
    * un Mitín político
    * una Manifestación “Pro-Vida”
    * ….
    ·············
    ¿Cabría la sospecha de que Europa se haya quedado
    sin “PUEBLO-FIESTA”
    y por eso tuvo que “inventar”
    estas otras “formas” místicas
    que comunican con “los demás”
    en la solitaria intimidad del alma?

    La Civilización europea (occidental)
    Es el genial “constructo” de individualidades generosas.

    ¿Le estarán fallando los Cimientos místicos elementales a ese “Constructo”?

    Lo que hace decir al Autor del Post:
    - “Hoy necesitamos una espiritualidad y una mística que nos lleven a asombrarnos y a sumergirnos en la profundidad de la Realidad, en el Misterio que envuelve toda nuestra vida, en el Dios que habita todo. Una mística que desate nuestro espíritu y nos lleve a vivir sin miedos ni ataduras, más allá de intimismos individualistas, íntimamente vinculada simultáneamente al amor, a la sabiduría que rompe fronteras y supera esquemas dualistas, y la profecía para saber ver la realidad y comprometerse en su transformación.”-

    ¡Vamos todavía! – Oscar.

  22. en-red

    Dios, Hombre, Mundo es una magnifica aproximación a la figura de R. Panikkar. Gracias Victorino, es una gran alegría poder leerte en Atrio. El primer volumen de Opera Omnia es de gran profundidad en el acercamiento la obra de Panikkar. Tiempo de espiritualidad transreligiosa. Gracias a Atrio por su sensibilidad a los signos de los tiempos

  23. Mª Luisa

    Si entendemos por religiosidad la realidad religiosa, es decir, no la religión en cuanto hecho cultural, sino el hecho religioso en sí, aquel que es anterior a toda religión, aquella experiencia poderosa que nos religa con todo lo real, entonces pienso que la frase ”El reto que la mística y la espiritualidad hacen a las religiones es vivir de una forma nueva el núcleo más hondo de cada religiosidad”, tiene pleno sentido

  24. Asun

    Bienvenido a Atrio, Victorino. Es de agradecer su o tu presencia entre nosotros.

    La tendencia a petrificarse se entiende bien, porque no es sólo cosa de las religiones, es ante todo un síndrome que aparece en el día a día en la vida de la persona, que se siente separada y distante de la realidad, des-conectada de Lo Que ya es en el ser humano
    y en la realidad toda. Lo que “no es visto”, no se hace presente en la consciencia, pero aún así está presente, es.

    Esta pérdida del sentimiento de Presencia, de asombro e inmersión, es como un alzeimer latente, precoz y progresivo en la conciencia de la dimensión profunda de lo Real. Olvidamos lo que se nos da como un gran regalo, dando la supremacía a la mente egoica, que nos aleja de vivir lo que somos.

    Creo como Victorino que no es algo etéreo, sino todo lo contrario, está al alcance de todos. Y la necesitamos:

    “Una mística que desate nuestro espíritu y nos lleve a vivir sin miedos ni ataduras, más allá de intimismos individualistas, íntimamente vinculada simultáneamente al amor, a la sabiduría que rompe fronteras y supera esquemas dualistas, y la profecía para saber ver la realidad y comprometerse en su transformación”.

    Gracias a todos.

  25. Mª Luisa

    También yo haré un poco de patria en esta ocasión, pues Panikkar es muy conocido aquí en Cataluña y se le quiere mucho.

    Tiempo atrás, un día a la semana, gozábamos oyéndole hablar a través de la radio. Era maravilloso escuchar de fondo, mientras hablaba, el canto de los pájaros en plena naturaleza, pues el equipo periodístico se desplazaba hasta Tavertet lugar donde reside y desde allí emitían para Cataluña.

    Era cuando yo, por aquella época, sufría tanto integrismo a mi alrededor, y escucharle, aunque fuera sólo unos minutos, era un verdadero bálsamo para mí. Ayer mismo en mi comentario introduje un concepto inspirado en su pensamiento, el de cristofanía que como dice él en su libro “La plenitud del Hombre” es una superación al de la cristología tradicional, más propio del momento cultural en que vivimos.

    Gracias pues a Victorino Pérez Prieto y como no también a ATRIO

  26. pepe blanco

    En mi opinión, la afirmación ”El reto que la mística y la espiritualidad hacen a las religiones es vivir de una forma nueva el núcleo más hondo de cada religiosidad”, carece de sentido. Por definición. Es imposible que la “religión” origine la “mística”. Si fuera posible, la espiritualidad y la mística serían una consecuencia de ciertos movimientos de fuera a dentro del ser humano, lo cual me parece imposible.

    Por ello, según mi parecer, es más adecuado afirmar lo recíproco: el reto de la religiosidad habría sido encauzar, vehicular de alguna manera, en un momento, en un lugar, en el seno de una sociedad, el núcleo más hondo de la mística y de la espiritualidad. Y parece que, actualmente, las distintas religiosidades no saben hacerlo.

  27. Jordi Morrós

    Sinceramente creo que los “tres maestros contemporáneos de la experiencia mística” (casi corta el aliento leer este título) propuestos son muy diversos entre sí.

    Pero sin duda esperaremos con interés las reflexiones de Victorino Pérez Prieto.

    Y permitidme que ejerza un poco de “chauvinista” catalán. Aquí en Cataluña Raimon Panikkar no se puede decir que sea poco conocido al menos entre el público interesado en estos temas, y en Italia es conocido sobre todo porque hay una investigadora llamada Milena Carrara Pavan que lleva años trabajando sobre su obra y para que se cumpla una vez más aquello de que nadie es profeta en su tierra ha sido la editorial milanesa Jaca Book la que ha emprendido en primer lugar la edición de su “Opera omnia”, y sin olvidar tampoco a la editorial Fragmenta de Barcelona que seguirá el trabajo de su presentación en lengua catalana a partir de la edición en italiano.

    Hasta la próxima.

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