Lugar de Encuentro de lo sagrado y lo profano

Los obispos andaluces contra el Estatuto

24-Mayo-2006    Atrio

No quisiéramos obsesionarnos por lo que dicen o dejan de decir los obispos. Pero es que no nos dejan de escandalizar con sus frecuentes y medidas declaraciones de carácter político alineándose siempre, ¡qué casualidad!, con la estrategia del PP. Hoy la Nota de los Obispos de Andalucía sobre el proyecto de nuevo Estatuto. Y ya se anuncia un documento sobre la unidad de España que prepara Eugenio Romero Pouse, quien preparó también en noviembre de 2002 el documento sobre Terrorismo y Nacionalismo que rompió la unanimidad de la Conferencia Episcopal y provocó el rechazo de muchos obispos a Rouco.

NOTA DE LA ASAMBLEA DE LOS OBISPOS DEL SUR DE ESPAÑA SOBRE EL NUEVO ESTATUTO DE AUTONOMÍA DE LA COMUNIDAD ANDALUZA
1. Al concluir nuestra CIV Asamblea Ordinaria, los Obispos de las diez diócesis andaluzas queremos expresar nuestra preocupación por las consecuencias que pudiera tener para la vida y para el futuro de las personas y las familias andaluzas la reforma del Estatuto de Autonomía, recientemente aprobada por el Parlamento Andaluz, en los términos en que dicha reforma está planteada (BOPA, n. 430, 4 de mayo del 2006). Se trata de reformar la norma emanada de la Constitución de 1978, que ordena la convivencia de todos los andaluces dentro de la Nación Española. Precisamente porque se trata de la reforma de una norma de indudable trascendencia para los ciudadanos de Andalucía y su relación con los del resto de España, hubiera sido necesario que esta reforma respondiera, tanto a un deseo colectivo de los andaluces, como a un amplio consenso de las fuerzas políticas para llevarla a cabo. Igualmente, un texto de este alcance tendría que ser muy sensible a los aspectos de solidaridad social entre los españoles que inevitablemente están implicados en él. Hubiera sido muy conveniente un debate más sosegado, sereno y plural que propiciara el nivel de consenso que se alcanzó durante la transición. Ante la ausencia de estas condiciones, nuestra preocupación es comprensible.

2. Junto a la falta de consenso y de debate social sobre la reforma, el texto que ha sido aprobado por el Parlamento Andaluz adolece de graves deficiencias en su articulado. Nos preocupa de forma particular su carácter fuertemente intervencionista, que no respeta el “principio de subsidiariedad”, propio de una sociedad participativa. Este principio fundamental en la Doctrina social de la Iglesia, recordado por Benedicto XVI en el Ángelus del 30 de abril de 2005, es necesario para que la Administración del Estado no ahogue las iniciativas de alcance público de los cuerpos intermedios de la sociedad civil. Cuando no se respeta este principio fundamental, la sociedad se ve abocada al totalitarismo estatalista de las Administraciones públicas.

3. Por lo que se refiere a la declaración de derechos y deberes, aunque no es nuestro cometido pronunciarnos sobre la pertinencia jurídica de que esta declaración forme parte de un Estatuto de autonomía, puesto que una tal declaración es parte sustancial de la Constitución, sí que nos vemos obligados a observar que algunos de los artículos del Estatuto son objeto de honda preocupación..

4. El texto aprobado puede servir para dar protección jurídica a atentados muy graves contra la vida humana desde su concepción a su acabamiento natural. Tampoco protege de modo adecuado a la familia, y desvirtúa la realidad natural y genuina del matrimonio, al equiparar con él otro tipo de uniones. Esta equiparación al matrimonio de uniones que no lo son es contraria a la razón y tiene gravísimas consecuencias, pues destruye el entramado natural del tejido social. Es también contraria a la revelación de Cristo, amplia y manifiestamente aceptada por sectores muy amplios de nuestro pueblo.

5. En el campo de la educación, el protagonismo que el Estatuto concede a la Administración, y a la escuela de titularidad estatal, puede resultar excluyente de cualquier otra iniciativa, y puede también someter la educación de iniciativa social financiada por la Administración a condiciones, orientaciones y normas que la pondrían gravemente en peligro. Con ello se atentaría contra una de las libertades fundamentales de la persona y de la sociedad.

6. La definición de la enseñanza pública como una enseñanza laica puede conducir de hecho a no respetar de modo adecuado los derechos que asisten a los ciudadanos, no sólo a tener creencias y convicciones, sino a la práctica de la religión de forma pública tanto como privada. La educación escolar en este sentido podría convertirse en un instrumento contra la libertad de pensamiento y de expresión, y en definitiva contra la libertad religiosa, al sofocar la vivencia y la expresión religiosa de los escolares, de la cual son exclusivamente responsables los padres.

7. Por otra parte, aun reconociendo la importante ayuda de la Administración pública a la conservación del patrimonio histórico y artístico de la Iglesia, nos preocupa que en el nuevo Estatuto no se respete adecuadamente la libertad de la Iglesia para gestionar ese patrimonio, de específica finalidad religiosa y social, que, aun con limitaciones, la Iglesia ha conservado y transmitido durante generaciones.

8. Finalmente, sin dar lugar a una lectura política partidista, no queremos dejar de manifestar que la redacción del Preámbulo del Estatuto reformado suscita en nosotros honda preocupación. La definición de Andalucía como realidad nacional relativiza un bien moral indudable como es la unidad históricamente lograda de España como nación durante siglos. Esta unidad, reconocida por la Constitución de 1978, ha entrelazado en forma tal los bienes materiales y espirituales de todos los españoles y su recíproca dependencia, que su debilitamiento o quiebra pudiera conducir a un daño de consecuencias imprevisibles irresponsablemente infligido al bien común, al cual debe supeditarse cualquier ordenamiento jurídico.

9. Por todo esto, aun reconociendo cuanto de bueno pueda suponer la reforma del Estatuto en orden a acrecentar la participación ciudadana en la vida pública, hacemos un llamamiento a todos los católicos andaluces recordándoles la obligación moral que tienen de dar testimonio de su fe, oponiéndose a cualquier intento de legislación contrario a los derechos fundamentales de la persona y de los grupos sociales tal como son declarados y defendidos por la doctrina social de la Iglesia.

10. Cada uno desde la vocación a la que ha sido llamado y todos, como Iglesia, y al mismo tiempo como miembros de la sociedad civil de Andalucía y de España, hemos de sentirnos legitimados para intervenir en el debate social. Todos hemos de reflexionar con libertad a la luz del Evangelio, sirviéndonos para ello de los cauces legítimos previstos en el ordenamiento jurídico, a fin de lograr que la norma que ha de regir la sociedad andaluza responda sin imposiciones al sentir de los ciudadanos.

11. Los Obispos de las Diócesis de Andalucía esperamos que la reforma del Estatuto sirva para que en nuestra Comunidad Autónoma se tutele adecuadamente la dignidad de cada persona, se garantice efectivamente la libertad de los diferentes grupos sociales y se creen los instrumentos adecuados para resolver las necesidades reales de nuestro pueblo y de cuantos llegan hasta nosotros buscando un tenor de vida más acorde con su propia dignidad.

Córdoba, a 18 de mayo de 2006

    PREGUNTAS TRAS LA LECTURA DEL DOCUMENTO.

    1- ¿Por qué se publica justo el día en que se presenta al Congreso de Diputados el proyecto de Estatuto, considerado por Rajoy cono “aberración jurídica y constitucional”, “apaño sectario” y “sinsentido”, en clara estrategia de bronca?

    2- ¿Por qué temen los obispos que se haga “una lectura política partidista” de su documento y no lo evitan callándose juicios de contenido claramente político y no de fe?

    3- ¿Qué daño puede producir al pueblo de Andalucía -ya que este es el argumento pastoral de protectores de su grey que ellos esgrimen- que en vez de figurar en el estatuto el término “nacionalidad histórica” como en el anterior, figure el de “realidad nacional” como sugirió el ex-ministro de UCD Clavero?

    4- ¿Por qué aplican al aquí y ahora discutible el principio de subsidariedad que dicen está en la doctrina social de la Iglesia, cuando es la misma autoridad central de la Iglesia la que interviene siempre desde lo alto quitando competencias a los niveles infriores en asuntos que cada episcopado o parroquia podría gestionar? ¿Un principio de subsidiaridad a la carta?

    5- ¿Significa el documento que se va permitir de verdad a todos los grupos cristianos “reflexionar con libertad a la luz del Evangelio, sirviéndonos para ello de los cauces legítimos previstos en el ordenamiento jurídico”, tanto civil como eclesiástico?

    6- Por ejemplo, ¿se podría reflexionar a la luz del Evangelio y decir que las posiciones políticas de Juan Pablo II a favor de la católica Croacia alentaron la desmembración de la antigua Yugoslavia, el derramamiento de tanta sangre y el nuevo mosaico de estados que hoy horroriza a los defensores pastorales de la unidad sagrada de España?

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8 Comentarios : “Los obispos andaluces contra el Estatuto”

  1. ATRIO » Blog Archive » La pinza Obispos-PP también en Andalucía

    […] La pinza Obispos-PP también en Andalucía 08-Junio-2006    Juan Cejudo Hemos recibido un artículo más sobre el documento de los obispos andaluces. No nos gusta volver sobre la polémica. Pero la novedad es que va a ser entregado a todos los fieles el próximo domingo. Y que la izquierda unida ya les ha acusado de “hacer el trabajo sucio para el PP”. Tal vez no sea cierto, pero ¿piensan que así están evangelizando y construyendo iglesia en Andalucía? […]

  2. Juan Cejudo

    DECLARACIÓN DE LOS OBISPOS ANDALUCES SOBRE EL ESTATUTO ANDALUZ.-

    Después de haber leído detenidamente el Estatuto andaluz en su integridad y la declaración de nuestros obispos andaluces, valoro como muy negativa y desafortunada dicha declaración sobre el Estatuto andaluz por los siguientes motivos :

    - Me parece que nuestros pastores han perdido una magnífica oportunidad de haber hecho una valoración mucho más ponderada, equilibrada y ecuánime de la que han hecho, que es toda ella negativa.

    Deberían haber valorado los muchísimos aspectos positivos que tiene el Estatuto, aunque hubieran después aportado sus críticas y preocupaciones al texto.

    - No puedo comprender cómo no sepan destacar como positivo en el Estatuto todos los objetivos sociales que se enumeran en el artículo 10 y que hacen referencia :

    -al pleno empleo estable y de calidad en especial para mujeres y jóvenes,
    -el esfuerzo para garantizar el retorno de los andaluces desde el exterior,
    - la mejora de la calidad de vida de los andaluces en relación con la protección del medio ambiente,
    - la solidaridad interterritorial (ellos critican que no hay solidaridad social entre españoles) ,
    -la superación de los desequilibrios económicos, sociales y culturales, especialmente de los que habitan en el medio rural,
    -potenciar el desarrollo industrial y tecnológico,
    -el desarrollo integral y modernización del medio rural,
    -la corrección de los desequilibrios territoriales,
    -fomentar la cohesión social con un sistema de bienestar público con especial atención a los colectivos y zonas menos desfavorecidas para integrarla en la sociedad andaluza,
    -la especial atención a las personas en situación de dependencia y con discapacidad,
    -la integración de los inmigrantes en Andalucía,
    - fomentar la participación ciudadana en los ámbitos cívicos, sociales, culturales económicos y políticos para que se fomente una democracia participativa,
    -el fomento de la paz y el diálogo entre los pueblos,
    -la integración de las minorías, en especial de la comunidad gitana,
    -fomento de la cooperación internacional para contribuir al desarrollo solidario de los pueblos,
    - la promoción de los valores democráticos y ciudadanos y todos los artículos del título I, en especial los que hacen referencia a la igualdad de género, protección contra la violencia de género, a la familia ( todas las formas de familia), la protección a los menores, a las personas mayores, el derecho a una muerte digna, la garantía de una educación pública para todos con especial referencia a las personas con necesidades educativas especiales, el derecho a la salud, al trabajo, la vivienda, la defensa de los consumidores y usuarios, el derecho al respeto de cada persona a su orientación sexual y su identidad de género….

    En general todo cuanto se dice en los artículos 10 al 41 especialmente.

    - No han valorado para nada que es un Estatuto donde Andalucía sale fortalecida en el desarrollo de mayores competencias, al mismo nivel que la que más, porque Andalucía no tiene porqué ser menos que nadie .

    - Nuestros obispos dicen frases demasiado fuertes como del peligro de un “totalitarismo estatalista”, que “se da protección jurídica a atentados muy graves contra la vida”, que “no protege a la familia”, “educación excluyente”, que “no se pueda respetar la práctica de la religión” ( ¿alguien en Andalucía o España tiene algún problema para la práctica religiosa?)…Así muchísimas críticas muy duras.

    Como siempre los problemas de la familia tradicional , la educación privada que la Iglesia controla con sus numerosísimos centros, los matrimonios de homosexuales , son las grandes preocupaciones de nuestros obispos. Los aspectos sociales, de defensa de los derechos humanos y mayor igualdad social parece no tener apenas importancia para ellos.

    - Me parece un gravísimo error que nuestros obispos una vez más, entren en el terreno de la confrontación política, ahora contra un Estatuto que ha tenido el apoyo parlamentario de las tres quintas partes de la Cámara, especialmente de los grupos de izquierda, que no se olvide ,son mayoría en Andalucía .

    - No creo que haya sido una casualidad que este documento que había sido redactado varios días antes, lo presenten a los medios justo cuando el texto entra en el Congreso de los Diputados para ser debatido en el Parlamento Español donde será muy fuertemente criticado por el Partido Popular con frases de Rajoy como éstas : El Estatuto andaluz es “una aberración jurídica y constitucional”.

    Una vez más aparecen nuestros obispos alineados con la derecha española. Creía que en Andalucía teníamos unos obispos menos políticos, más templados y no tan partidistas como los señores Rouco, Cañizares, Martínez Camino y otros, pero me he llevado la gran sorpresa de comprobar que, a pesar de que la mayoría de los ciudadanos ( y sin duda de los católicos andaluces) son de izquierdas, nuestros pastores se decantan abiertamente por apoyar la estrategia de la derecha que consiste en una confrontación contra nuestros legítimos representantes entrando así, una vez más, en el juego político más descarado. Y esto, aunque ellos hayan dicho que no quieren entrar en política partidaria. Será sólo de palabra, porque en la práctica todo el mundo lo ha visto muy claro.
    Después, querrán acusar a los demás de apoyar opciones políticas de izquierda cuando ellos se decantan una y otra vez por las opciones de la derecha.

    Aunque, por otro lado, para negociar unas mejoras en el sistema de financiación de la Iglesia o para conseguir subvenciones para la conservación del patrimonio religioso, entonces no tienen reparos en negociar con el Gobierno. Cuando la Iglesia debiera prescindir de tantas ayudas económicas para ser más libre y porque Jesús, el Hijo del Hombre “ no tenía donde reclinar su cabeza”.

    Y si es cierto que el Estatuto hubiera sido mucho mejor que hubiera tenido el consenso de todos los grupos políticos, ellos parecen echar la culpa al Gobierno de esa falta de acuerdo. No quieren darse cuenta que el Partido Popular todo lo que los socialistas digan, ellos dirán lo contrario. Si es blanco dirán negro, si es negro, dirán blanco. Por sistema. Porque están llegando a unos niveles de confrontación en todos los terrenos que es inaudito. Ni siquiera en los grandes temas de Estado como es la política exterior o la lucha contra el terrorismo.

    Por último nuestros obispos llaman incluso a los católicos a la rebelión contra este Estatuto con estas palabras :

    “…hacemos un llamamiento a todos los católicos andaluces recordándoles la obligación moral que tienen de dar testimonio de su fe, oponiéndose a cualquier intento de legislación contrario a los derechos fundamentales de la persona y de los grupos sociales tal como son declarados y defendidos por la doctrina social de la Iglesia.”

    Es decir que los legisladores, según ellos deben legislar teniendo como criterio la Doctrina Social de la Iglesia…(¿Otra vez el nacional-catolicismo?)

    Dicen nuestros obispos que debemos reflexionar a la luz del Evangelio. Y es cierto.
    Pero ellos los primeros. Se echa mucho en falta obispos de la talla de Tarancón, Añoveros,(fallecidos) Nicolás Castellano…Por no citar obispos de otras latitudes como Casaldaliga,Oscar Romero, Helder Cámara también fallecidos y tantos y tantos otros cuya preferencia era la opción por los pobres que era la causa de Jesús y no tanto el estar contínuamente en el debate político como ellos que ahora, al parecer, anuncian un nuevo documento sobre la unidad de España…

    Por eso pienso que la valoración al documento de nuestros obispos la considero muy desafortunada y muy negativa.

    Juan Cejudo Caldelas.-
    31131455N
    jucecal@ono.com

  3. ATRIO » Blog Archive » Cristianos andaluces a sus obispos

    […] Hace unos días publicábamos en ATRIO un Documento de los Obispos Andaluces sobre el proyecto de Estatuto. Hoy nos llega una valiosa reflexión sobre él que surge desde el interior de la misma iglesia andaluza. […]

  4. Miguel Ángel

    No acabo de entender la opinión que se quiere plantear en el artículo.
    ¿El problema es que los obispos coinciden con el PP? ¿independientemente de lo que digan? ¿o que hablen de un tema político de actualidad?

    Es muy posible que mi opinión sea ilusa, pero quizás la carta sí está motivada por el contenido del nuevo estatuo andaluz, y no por un deseo de seguidismo político.

    Me interesa esa comparativa entre las desventajas que encuentran los obispos andaluces en el texto y los adelantos que apunta Juan Cejudo en su comentario. Quizá entonces sea criticable la posición de los obispos si están claramente posicionados con posiciones retrógradas en cuanto a derechos, por ejemplo.

  5. Juan Cejudo

    Me parece totalmente desafortunada esta declaración de nuestros obispos andaluces.

    Como andaluz me siento, una vez más avergonzado de tener los obispos que tenemos.

    Esta declaración, estoy seguro, va a merecer una adecuada contestación de los cristianos de base andaluces.

    Es incomprensible que digan no querer hacer política partidista y que la hagan de la manera más descarada, aunque quierean parecer que lo hacen solapadamente.

    No comprrendo cómo unos obispos no son capaces de valorar nada de todos los avances sociales que se recogen en el Estatuto que son muchísimos ( me he leido el documento)

    Más adelante quiero escribir con la extensión que esta Declaración desastrosa merece, por mi parte una contestación detenida y amplia.

    De momento, sólo dejar constancia de lo negativo de la declaración y -una vez más!- la falta de tacto de unos pastores que deben serlo de todos y que no saben valorar lo que de bueno puede aportar un documento que tiene todo el apoyo de los grupos políticos de la izquierda andaluza ,
    que son mayoría.

    Y la falta de consenso con otros partidos como el P.P no ha sido por falta de intentarlo una y otra vez el Gobierno andaluz, sino pòrque el P.P, por sistema, donde los socialistas digan blanco ellos dirán negro. Les da igual que sea bueno . El caso es la confrontación sistemática hasta límites incomprensibles. Porque la orden viene dada de Madrid.

  6. Atanasio Santos

    Suscribo al 100 por 100 la opinión de Julio Bienvenido.

  7. RAMON

    No quiero entrar en comentar la carta de los obispos de Andalucia, solamente decirles como pueden hablar de consenso, si, según ellos “la iglesia somos todos” y ellos hacen, deciden, hablan, especulan…… sin tener en cuenta el sentir de esa iglesia, pero que por supuesto si quieren hacernos participes en las asignaciones económicas, el la famosa X de la declaración de la renta. Seamos serios Sres. Obispos y empecemos dando ejemplo, como hizo JESUS.

  8. Julio Bienvenido Cárdenas Císcar

    Cuando estudié primero de Derecho, en el manual de Historia del Derecho de Tomás y Valiente, éste afirmaba que un logro de la España moderna era haber superado el atomismo político medieval y la igualdad de derechos que ello supuso para los todos los ciudadanos. Justamente un Partido cuya máxima bandera debiera ser la igualdad, se está caracterizando por recorrer el camino contrario en nombre de la izquierda. Como militante del Partido Socilista, particularmente no puedo estar de acuerdo con esta política gubernamental.

    Sinceramente, me da igual quien diga qué, si coincide conmigo; la verdad y la realidad son objetivas; si las relativizamos en función de quién vengan, no construimos una sociedad democrática avanzada sino algo incalificable de difícil definición.

    Si alguien quiere ganar el debate territorial manifestando que en tal posición está la derecha o la Iglesia, está muy equivocado. Se podría argumentar que al otro lado está ETA o los representantes del 3% por los que sinceramente, no siento ninguna simpatía.

    Como hombre de izquierdas defiendo un Estado Federal fuerte (República Federal) y no la construcción territorial amorfa a la que estamos asistiendo, amén de que en su construcción han de participar todos los ciudaddanos españoles por los cauces previstos en la Constitución del 78.

    Por desgracia, empleando una terminología de mi compañero Alfonso Guerra, hay muchos renovadores de la nada.